Culmina el rodaje en Galicia de la película 'Sin huella'
El filme, protagonizado por Pedro Alonso, ha tenido especial presencia en las Rías Altas

El rodaje de la película 'Sin Huella', protagonizada por Pedro Alonso, ha finalizado tras un trabajo realizado íntegramente en Galicia.
El largometraje está dirigido por Daniel Benmayor y producido por Federation Spain y Vaca Films. Además de Alonso, según indican las casas productoras en un comunicado, el elenco está integrado por Isabel Naveira, Roque Ruiz, Manuel Manquiña, María Vázquez, Edgar Costas y Chechu Salgado.
El rodaje, realizado en Galicia, ha tenido especial presencia en las Rías Altas, en concreto en el área de la desembocadura del río Eume.
"El paisaje se convierte en un personaje más de esta historia con una fuerte carga emocional y social que combina tensión narrativa con una reflexión sobre el impacto del progreso tecnológico en los entornos rurales", señalan las productoras.
Son "escenarios reales con acantilados, bosques y paisajes indómitos y una atmósfera inquietante que reflejan el aislamiento y la lucha interior del protagonista".
Un 'thriller' basado en David contra Goliat
Según su director, Daniel Benmayor, 'Sin huella' es "un David contra Goliat contemporáneo": "Una historia sobre lo pequeños que somos cuando nos enfrentamos a intereses mucho más grandes... y sobre hasta dónde estamos dispuestos a llegar cuando nos quitan todo", señala.
La sinopsis de la película relata que "en lo más profundo de los bosques de la Galicia más salvaje, Biel, un hombre hermético y arraigado a su tierra, se enfrenta a la expropiación de su hogar para la instalación de una estación de telecomunicaciones".
"Tras la misteriosa muerte de su esposa, su lucha se transforma en una búsqueda de verdad y venganza. Sin móvil, sin redes y sin rastro digital, Biel se convierte en una amenaza invisible dentro de un sistema que lo rastrea todo. La tecnología actual se enfrenta a la supervivencia más primitiva, en un 'thriller' donde nadie está a salvo y la naturaleza se convierte en el último refugio... y el último campo de batalla", añade.
Es "un retrato sobre el choque entre el progreso y la vida rural, entre las grandes corporaciones y el individuo" en una película "que combina adrenalina y reflexión sobre los desafíos contemporáneos derivados del avance tecnológico y su impacto en la sociedad".












