Abraham Cupeiro lleva el espíritu celta al espectáculo previo al Francia–Inglaterra del Seis Naciones
Galicia ha sonado en el mundo de la mano del músico lucense

El músico, compositor y multiinstrumentista gallego Abraham Cupeiro ha llevado el sonido ancestral de la cultura celta al espectáculo previo al histórico enfrentamiento entre Francia y Inglaterra, conocido como Le Crunch, dentro del Torneo de las Seis Naciones 2026.
El evento se celebró esta noche en el Stade de France, en la localidad de Saint-Denis, ante miles de espectadores y con una amplia proyección internacional. La actuación formó parte de un gran espectáculo escénico concebido como antesala del partido, en el que música, narrativa visual y efectos escénicos evocaron los más de 120 años de rivalidad deportiva entre ambas selecciones.
La propuesta artística previa al partido fue producida por The Immersers y se planteó como una experiencia escénica de fuerte carga emocional. A través de una progresión dramática, el espectáculo transitó desde la memoria histórica del rugby hasta la tensión final antes del inicio del encuentro.
Durante la representación se combinaron diversos elementos escénicos: efectos especiales, juegos de luces, caballos en escena, personajes míticos del rugby internacional y la participación de niños, todo acompañado por una banda sonora original y un cuidado diseño de vestuario para los intérpretes.
El espectáculo bebió directamente del lenguaje escénico desarrollado en Puy du Fou, uno de los parques temáticos más prestigiosos de Europa dedicado a grandes recreaciones históricas en vivo. Más que reconstruir literalmente la historia del rugby, la propuesta buscó evocar la emoción y el espíritu de una rivalidad centenaria que ocupa un lugar central en la cultura de este deporte.
La composición musical del espectáculo estuvo a cargo de Nathan Stornetta, quien integró en la dramaturgia sonora el sonido del karnyx, interpretado por Abraham Cupeiro.
En ese contexto escénico, el músico gallego interpretó esta antigua trompeta celta de la Edad de Hierro. El instrumento, reconstruido por el propio Cupeiro tras un profundo trabajo de investigación histórica, evocó el espíritu guerrero de los pueblos celtas que habitaron Europa hace siglos.
El karnyx es uno de los instrumentos más singulares de la antigüedad europea. Apenas se conservan restos arqueológicos, y uno de los hallazgos más relevantes procede del templo galo-romano de Tintignac. La reconstrucción realizada por Cupeiro es fruto de años de estudio y constituye una pieza única.
La presencia de este instrumento aportó una dimensión épica y ancestral al espectáculo, conectando tradición, memoria y emoción justo antes del inicio del partido.








