La sincronía histórica de Urraca: la primera reina murió un 8 de marzo hace 900 años
Pionera monarca por derecho propio en Europa, ejerció como tal a pesar de todas las trabas que se le presentaron

Se adelantó a su tiempo hasta en la fecha de su muerte. Urraca Alfónsez, la primera reina por derecho propio de Europa, falleció un 8 de marzo de 1126, hace ahora 900 años, a los 45 años en el parto de su quinto hijo, una fecha en la que se busca darle a Urraca I el reconocimiento que merece.
Su historia es un ejemplo de fortaleza y de coraje, de una mujer que se puso por primera vez al frente de un trono, que se denominó a sí misma “regina” y que tuvo la valentía de tomar las riendas y gobernar sus territorios –manteniendo intacto y unido el Reino de León–, de establecer cómo quería que fuese su economía, de impartir justicia y de ostentar todos los poderes que en ese momento tenían los reyes, porque reina es lo que era y lo que fue durante 17 años.
Así narra su historia Raquel Jaén, directora del Museo de San Isidoro de León, que alberga el panteón donde descansa, junto a otros monarcas leoneses.
“Que Urraca I muriese un 8 de marzo es un símbolo que debe hacer repensar las cosas. Es un momento muy especial para que las mujeres nos veamos reflejadas en ella, en una reina con poder, que sufre todo tipo de daños y aun así consigue sobreponerse a todo y ser una gran soberana”, asegura Jaén.
Fue obligada a casarse a los doce años con Raimundo de Borgoña y tras quedarse viuda, contrajo matrimonio, forzada, con Alfonso I de Aragón ‘El Batallador’ para unir fuerzas contra los almorávides.
Alfonso de Aragón se casa con el único propósito de robarle el reino, la maltrata físicamente e incluso la encierra y la ataca con sus ejércitos, explica Jaén.
“Consideraba que era el hombre y tenía que reinar”, señala, pero Urraca había sido educada para gobernar.
“Contra las trabas que quisieron imponerle, y con lo que tenía en contra, Urraca quiso ser reina y fue una gran reina”, mantiene Jaén. Los cronistas trataron su figura con misoginia “pero sabemos que era muy inteligente y que sus decisiones eran muy pensadas, muy justas.
Sin embargo, su padre es ‘El Bravo’; su hijo, ‘El Emperador’, y ella es ‘La Temeraria’”, lamenta.
Jaén matiza que su deseo no es “cambiar la historia” pero considera que es “buen momento” para “abandonar ese término y llamar a Urraca ‘La Reina’”, propone.







