Pepe Guillín | “Mucha gente no lo sabe porque no lo vio jugar pero Acuña era realmente espectacular”
Vivía de niño en la calle Independencia y ahora reside en Padre Rubinos. Es historia viva del Deportivo y del Liceo y, a sus 95 años, tiene una memoria que todavía arroja un montón de datos

A sus 95 años, guarda mucho mejor los recuerdos que otros bastante más jóvenes con los que se va encontrando y que le preguntan cómo está. Este coruñés “de la Torre”, como él mismo se define, es una historia andante de lo que ha pasado tanto en el Liceo, en donde trabajó como delegado durante un cuarto de siglo, como en el Deportivo, en donde también fue directivo. Pepe Guillín (A Coruña, 1931) camina con dificultad, apoyado en un bastón, pero se maneja con soltura a la hora de conversar y da datos casi sin fallar. Llega con varias fotos de su etapa en el deporte coruñés y enseña con orgullo la que le dedicó Bebeto. Aunque su ídolo siempre ha sido Acuña. “Era un fenómeno”, afirma.
¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de A Coruña? ¿Qué es lo primero que recuerda de niño?
La plaza de María Pita...
Pero era muy distinta a como es ahora...
No, era igualita.
Pero entonces había coches, tierra, árboles...
Sí, sí, bueno. Suspendieron los coches y pusieron otras cosas también, pero el recorrido y las casas y el ayuntamiento es el mismo antes y ahora. Aunque ahora, claro, los coches no pueden entrar.
¿Iba allí a jugar?
No, no iba a jugar. Lo que recuerdo es ir a María Pita a recibir al Deportivo, en los años 39, 40, 41... Me acuerdo de esa época, cuando tenía ocho años, que ascendió a Primera División y fuimos a María Pita a recibirlo. Creo que fue en el año 41.
¿En dónde vivía?
En la calle Independencia, que así se llamaba. Y así se sigue llamando.
¿Y si le pregunto de qué barrio se siente?
Yo soy de la Torre. La calle Independencia pertenece a la Torre. Desde la plaza de España para arriba es la Torre.
“Recuerdo ir a recibir al Deportivo a la plaza de María Pita, cuando ascendió a Primera División en 1941; yo iba al campo porque me pasaba el jefe de los porteros”
¿Dónde vive ahora?
En Padre Rubinos.
¿Qué tal está en Padre Rubinos, cómo les tratan?
Estamos muy bien, la verdad es que el trato es estupendo. El director es un fenómeno. Trabajaba con Paco Vázquez y estaba también en el Teresa Herrera. Luego lo nombraron gerente de Padre Rubinos, pero no cobran porque pertenecen a la Fundación.
Si le pregunto por cuando era pequeño, ¿a dónde fue al colegio?
A los Salesianos.
¿Y se portaba bien o era de los traviesos?
No, no, travieso no era. Lo que pasa es que estuve muy enfermo de pequeño. Iba al colegio muy poco.
¿Por qué, qué le pasó?
Pues tuve muchas enfermedades: tuve tifus, tuve pleuresía, la difteria dos veces, pulmonía dos veces... Por eso yo casi no estudié nada.
Por entonces, ¿qué quería ser de mayor?
En esas épocas no se sabe lo que quiere ser uno.
Bueno, uno puede querer ser fontanero, futbolista...
No, yo fui dependiente de comercio después. Trabajé en una ferretería desde que era muy jovencito.
¿Con cuántos años?
Pues con 17 años. Estaba en el Cantón, pegada al Banco Pastor. Ferretería Fernández y Torres se llamaba.
¿Y qué hacía allí?
Era dependiente.
¿Y después qué hizo?
Cerramos en el año 1981 y me quedé sin trabajo. Entonces me llamó Lendoiro para que le echara una mano con el Liceo de hockey sobre patines y me empleó allí.
Todo el mundo le recuerda en el Liceo...
Sí, porque estuve mucho tiempo pero estuve en el Deportivo también.
“De niño fui muy poco al colegio porque estuve muy enfermo y con 17 años entré a trabajar en una ferretería que había en el Cantón, Fernández y Torres”
Bueno, pero ¿cuánto tiempo estuvo con el Liceo?
¿En el Liceo? Veinticinco años. Y, en el Deportivo, veinte, aproximadamente.
¿Y qué hacía en el Deportivo?
Era directivo, simplemente, no estaba mucho por allí... Yo estaba más en el Liceo.
¿Y por qué no estaba más en el Deportivo?
Porque Lendoiro quería que estuviese más tiempo en el Liceo, que en el Deportivo. Porque le hacía más falta allí.
¿Y nunca quiso ser deportista? ¿Jugar al hockey, al fútbol?
Sí, pero no pude porque no me daba por la salud tan mala que tenía. Pero tuve un hermano que sí que jugaba muy bien. Somos gemelos.
Cuando era niño, dice que iba a recibir al Deportivo a María Pita. ¿Iba también al estadio?
Sí, porque me pasaba el jefe de porteros (sonríe). Y después ya me hice socio.
¿Cuál era su jugador preferido entonces?
Acuña. Era y es. La gente de ahora no lo sabe. ¿Cómo lo va a saber si no lo vio jugar? Pero era espectacular... Un fenómeno.
Empezó a ver al Deportivo desde muy pequeño pero ¿cuándo empezó a seguir al Liceo?
¿Al Liceo? Mucho más tarde. Más tarde. Cuando yo perdí el chollo, allá por el año 1981, que fue cuando me fui a trabajar allí. Y estuve 25 años.
¿Y qué hacía en el Liceo?
Era el delegado. Y me encargaba de arreglar cualquier cosa, de todo. Por eso se llama delegado del equipo.
Y no hicieron un mal trabajo porque al Liceo, desde entonces, no le fue nada mal...
Hombre, fue un gran equipo, un campeón de todo: de Liga, de Copa del Rey, de Europa... Es un gran equipo. Porque todavía sigue consiguiendo títulos a día de hoy. Este año quedamos campeones de Copa. Y por poco no quedamos campeones de Liga. Estuvimos muy cerquita de ganarla.
Cuénteme algún buen recuerdo que tenga estando allí, trabajando en el Liceo.
Me gustaba mucho todo lo que hacía allí, pero había una cosa que no me gustaba nada, que era ver los partidos porque sufría, así que fíjate...
Pero algún momento bonito recordará...
Cuando ganamos el título europeo, eso fue lo mejor.
¿Sigue yendo al Liceo?
Alguna vez, sí, pero ahora voy muy poco, la verdad. Cuando la salud me lo permite.
Preguntas cascarilleiras
¿Churros de Bonilla o churros del Timón?
El Timón, Bonilla... Son un poco lo mismo.
¿Pero usted a cuál va?
Al de la Galera, que es el de toda la vida.
¿Monte de San Pedro o jardines de Méndez Núñez?
Prefiero los jardines. Recuerdo que había muerto un chico o que lo habían raptado, no sé...
¿Pepito Mendoza?
Mendoza, sí. Recuerdo que fueron mirando el estanque por si estaba ahí dentro y al final lo había tenido un militar en su casa... Y recuerdo ir con mi madre a la Terraza. Y estaban los coches, esos... los caballitos.
¿Calle de la Estrella o calle de la Barrera?
La calle de la Estrella, que es donde están todos los sitios de tazas. Y la Barrera también. Y bueno, también recuerdo ir a la calle de los Olmos... Todas, era muy bonito todo aquello en los tiempos en los que el Deportivo estaba en Primera, los primeros años. Creo que ascendió en el año 41.
¿Bebe agua de Emalcsa, agua del grifo, o bebe agua embotellada?
Me gusta en agua del grifo. Donde estoy yo, en Padre Rubinos, a veces sale muy caliente, pero otras veces, está muy bien, muy fría. Y, bueno, una copita de vino de vez en cuando también bebo. Los domingos.
¿Playa de Riazor o playa del Orzán?
Hombre, yo de pequeño iba a la de Riazor. Pero ahora tiene peor arena, porque es de cantera. Cuando yo era pequeño, era la playa de los niños. Tenía un pequeño dique también y había gente que iba a torear las olas pero alguno salió trasquilado.
¿Cómo se mueve por la ciudad? Entiendo que ahora andará poco...
Voy en el bus. Todos los días, vengo a ver a mi hermano. Y estamos en el Cantón o en la travesía de la calle Real. Y a veces cojo un taxi. Los sábados y los domingos siempre como fuera. O con mi hermano o con amigos. Salvo que no se pueda salir. Como el otro día, que cayó una tromba de agua que no se podía ni salir.
En tema de helados, ¿es de los de siempre como los de la Colón o le gustan otros más exóticos?
Yo iba a la que estaba en el Cantón. Y a una que creo que estaba dentro del cine Avenida. Y ahí tomábamos los helados. Y recuerdo la Italiana, en la Marina. A mí me gusta el de mantecado.
¿Prefiere una verbena o un concierto?
Pues ninguna de las dos cosas. No me gustaban las verbenas... yo iba a los partidos.
¿Carnaval o San Juan?
Hombre, es más extensa la de Carnaval... Dura más y tiene orejas, cocido...
¿Qué tal se maneja en koruño? ¿Dice más chorbo o dice más neno?
Yo hablo castellano, así que ni chorbo, ni neno, ni nada de eso. Algunha palabra que outra en galego pero, en general, en castellano.
















