Jorge Arca, microbiólogo: “En A Coruña ya usamos nuevos fármacos para combatir las bacterias multirresistentes”
El especialista pone el foco en el liderazgo de A Coruña en el tratamiento de esta pandemia, con motivo del encuentro que reúne en la ciudad a más de 150 profesionales

La resistencia a los antibióticos es uno de los temas que más preocupan a los profesionales sanitarios y la industria médica, que trabaja diariamente en buscar una solución a esta gran amenaza. Una búsqueda donde A Coruña marca el ritmo a nivel nacional, gracias a la labor del grupo de Investigación en Microbiología del Inibic. De él forma parte, Jorge Arca, facultativo del Chuac y uno de los organizadores del encuentro sobre las bacterias multirresistentes que ha reunido estos días a más de 150 profesionales en la ciudad. Pero en esta lucha, recuerda, “todos tenemos un papel”.
¿Han detectado un aumento de casos por estas infecciones?
Sí. En los últimos años estamos viendo un incremento de microorganismos que acumulan resistencia frente a varias familias de antibióticos, incluidos los betalactámicos, uno de los pilares fundamentales del tratamiento de muchas infecciones graves. Desarrollar una infección por una bacteria de este tipo puede suponer una complicación clínica muy relevante y, cuando las opciones de tratamiento son limitadas, aumenta el riesgo de una evolución desfavorable.
¿Cómo es la situación en A Coruña? ¿Cuántos casos hay?
No es un problema de A Coruña, sino un fenómeno global. Y ningún hospital está completamente libre de este problema. También en el nuestro detectamos un aumento de aislamientos con resistencia a antibióticos de última línea.
¿Y cómo se combate?
Afortunadamente, en los últimos años se han incorporado nuevas opciones terapéuticas y hemos mejorado nuestras capacidades diagnósticas. Esto nos permite actuar antes y seleccionar mejor el tratamiento más adecuado para cada paciente.
¿Cuáles son esos nuevos tratamientos?
Entre las nuevas opciones se encuentran, por ejemplo, ceftazidime-avibactam, ceftolozano-tazobactam o cefiderocol, entre otras. Además, existen nuevas moléculas con actividad prometedora en desarrollo clínico que podrían mejorar las perspectivas de tratamiento.
¿Ya se utilizan en A Coruña?
Sí, los pacientes en el Hospital Universitario de A Coruña tienen acceso a estos fármacos, pero su uso hay que valorarlo de manera individualizada y multidisciplinar, teniendo en cuenta el microorganismo, su mecanismo de resistencia, el foco de infección y las características del paciente. Son antibióticos de gran valor pero debemos utilizarlos de forma muy racional, porque su mecanismo de acción es complejo y hay posibilidad de que generen nuevas resistencias.
¿Por qué?
Porque una exposición inadecuada puede favorecer la selección de microorganismos resistentes. Hay que aprender a utilizarlos bien. Las bacterias tienen una extraordinaria capacidad de adaptación y evolución, por lo que incluso frente a antibióticos nuevos puede aparecer resistencia. En general, son fármacos eficaces y seguros, pero su utilización debe estar cuidadosamente optimizada. Una duración inadecuada, una indicación incorrecta o una exposición insuficiente pueden favorecer la selección de subpoblaciones resistentes. Si esas bacterias se transmiten después a otros pacientes, podemos encontrarnos con infecciones para las que ese tratamiento ya no sea eficaz. Por eso su uso debe ser especialmente racional, dirigido y personalizado.
¿Qué papel tiene A Coruña en esta lucha?
A Coruña es uno de los puntos de referencia en nuestro país en el estudio de la resistencia a los antibióticos. El Servicio de Microbiología del Chuac y el Grupo de Investigación en Microbiología del Inibic llevan más de dos décadas trabajando de forma intensa y coordinada en este ámbito. A lo largo de estos años, A Coruña ha contribuido a mejorar el conocimiento sobre cómo las bacterias adquieren y desarrollan resistencia, así como a impulsar nuevas estrategias para combatirla.
¿Y qué puede hacer la población para frenar esta pandemia?
Existe todavía un importante desconocimiento sobre el impacto que tiene el uso inadecuado de los antibióticos entre la poblacíón. Los antibióticos no son eficaces frente a infecciones víricas como la gripe, el resfriado común o el covid-19, salvo que exista una infección bacteriana asociada que requiera tratamiento. Deben utilizarse únicamente cuando están indicados y durante la pauta prescrita por el profesional sanitario, sin acortar ni prolongar el tratamiento por iniciativa propia. También es importante no guardar antibióticos para utilizarlos posteriormente ni automedicarse. La población debe ser consciente de que también tiene un papel fundamental para evitar que este problema siga aumentando.

















