Xabi San Martín, de La Oreja de Van Gogh | "Los primeros ensayos con Amaia fueron como encontrarte con un viejo amor"
Este viernes y sábado la banda donostiarra hace doble en una tierra en la que recuerdan momentos compartidos con bandas como Los Piratas

Hace once meses, La Oreja de Van Gogh anunciaba el regreso de Amaia Montero y una gira que tendría parada en A Coruña, este viernes 11 de septiembre. El plan apenas duró unas horas, ya que las entradas para el Coliseum volaron y tuvieron que doblar fechas (sábado 12 de septiembre). La formación donostiarra actuará así por quinta y sexta vez en el recinto herculino, entrando en el top-10 de bandas que más veces ha tocado allí desde la inauguración hace 35 años.
El teclista Xabi San Martín adelanta que lo de este viernes y sábado en A Coruña será un "superkaraoke" para celebrar los 30 años de la banda en un lugar que recuerdan bien, o no tanto, por sus "juergas" pasadas con Los Piratas y por lo especial de la concepción del Coliseum. Además, el también compositor afirma que hay un disco en ciernes, aunque prefiere no dar fechas.
¿Qué se va a poder esperar el público en esta doble cita en el Coliseum?
Si todo va bien, y lo normal es que sea así, es que se repita lo que está pasando en toda esta gira. Están siendo como dos horas de comunión total con la gente, es un súper mega karaoke (ríe). No sé cómo explicarlo, es una fiesta de nuestras canciones, de la música, para recordar aquellos momentos y, la verdad, yo creo que están siendo unos conciertos donde los protagonistas son la gente. Para nosotros desde luego es la gente. Las canciones y la gente, más que nosotros. Supongo que la gente nos mirará a nosotros (sonríe), pero para nosotros el espectáculo es el público, porque están siendo noches… como el momento perfecto, ¿no? Porque al final un concierto, la diferencia con escuchar la música en casa es, precisamente eso, la comunión, esa sensación de masa, de catarsis. Y se está consiguiendo. La verdad es que está ocurriendo en todos nuestros conciertos y esperemos que Coruña sea más de lo mismo.
Precisamente, ¿cómo están viviendo esta gira, entre comillas de regreso, con tanta gente volcada en los directos?
Hombre, pues imagínate, es un superregalo. Son ya 30 años de grupo. Y de repente encontrarnos otra vez con estadios llenos, la gente conociendo las canciones, pero desde la primera a la última. Yo creo que aunque ni siquiera seas fan del grupo, conoces las canciones porque pertenecen casi más a la gente que a nosotros. Es un sueño tener una oportunidad así de tocar las canciones de siempre, a veces cerramos los ojos y podríamos estar en, no sé, 2002. Y abrirlos y ver que estamos aquí, que seguimos aquí juntos, que seguimos creciendo juntos es un superregalo para nosotros, de verdad. Ya sé que es una cursilada, pero es que es como un sueño, sabemos que no durará siempre, pero por eso queremos aprovechar cada minuto.
En el momento de anunciar la gira, ¿se esperaban tener que doblar fechas como en el caso de Coruña?
No, no, para nada, para nada. Además es que no solo solo tuvimos que abrir más fechas, sino que pasó todo el mismo día, porque se iban agotando las entradas en horas, se iban agotando los estadios. La verdad es que ha sido como espectacular. Ha sido un apoyo de la gente a La Oreja de Van Gogh, que es una súpercelebración de 30 años. Que va, en absoluto nos imaginamos nada así.
Me comentaba que los conciertos se están convirtiendo en una especie de karaoke, ¿qué canción es la que la que más está conectando ahora con el público?
Jo… lo que te voy a responder es como no responder… (ríe) porque es que casi todas. Obviamente, pues te voy a decir los singles, pero claro, después de todo el tiempo que llevamos, yo creo que prácticamente todo lo que tocamos son singles. Cómo empieza todo, la intro es realmente espectacular… claro, yo te diría que todo… (sonríe). Es que es constante. Tanto es así que no puedes destacar. Obviamente, las canciones que conoce todo el mundo, por ejemplo, ‘Rosas’, que hay un momento en el que ya nos callamos y la gente sigue cantando, que nos miramos como diciendo: “Oye, esta gente no nos necesita, ya cantan ellos” (ríe), es brutal. Pero después de tanto tiempo es que aunque no seas seguidor del grupo, yo creo que aunque solo sea del del hilo musical del Mercadona conoces las canciones (ríe). Ya no son ni nuestras, pertenecen a la cultura popular del país.
Personalmente, más allá de cuál sea la más cantada, ¿cuál es la que les parece más especial tocar en un escenario?
Pues mira, quizás hay canciones que igual tocamos menos, sobre todo las más antiguas. Volver a tocar ‘El 28’, que fue nuestro primer single, que se empieza a escuchar en 1998. Además tocamos exactamente lo mismo, no hemos hecho ninguna adaptación para que suene más moderna, ni nada. Estar cantando la canción con la que nos presentamos al mundo, pues son momentos especiales. Ese es uno, desde luego.
En el caso de Coruña, estos van a ser el quinto y sexto concierto en el Coliseum. Son uno de los grupos que más veces ha actuado aquí.
Ah, ¿sí? Sabíamos que volvíamos, pero no sabía eso, qué guay, qué ilusión joder.
Volviendo a esos cuatro conciertos (1999, 2001, 2003, 2006), ¿qué recuerdos guardan de Coruña?
Por un lado, el sitio nos encanta. Ese rollo como cerrado, circular, se crea una presión ahí dentro del Coliseum que es, de verdad, memorable. Para nosotros, A Coruña en gran parte es el Coliseum. Al final te viene como una imagen de cada ciudad y para nosotros indudablemente es el recinto, que es súperespecial y la verdad que se crea una presión y una magia bestial, es como, no sé cómo decirte, es súperinmersivo. Y el concepto no se parece a nada. Y eso es el gran recuerdo que nos llevamos. Eso y alguna que otra juerga con Los Piratas, cuando todavía estaban juntos, alguna juerga por ahí por la tierra, pero de esas nos acordamos hasta un punto, luego ya en un momento de la noche no nos acordamos más (ríe). Suponemos que ocurrió porque acabamos en el hotel, pero sí, grandes juergas por Coruña, sí, señor.
En el Coliseum se genera una presión memorable
Hablaba de los 30 años del grupo, ¿hay alguna celebración preparada además de esta gira?
No, la misma gira es una celebración de todo eso. A ver, luego, una vez termine esta gira, nuestra idea es sacar un disco nuevo y seguir ya, entre comillas, como siempre, normal. Pero yo creo que esta gira y este regreso con Amaia es la gran celebración del 30 aniversario.
¿Disco para el próximo año o con calma, para cuando salga?
Bueno, tenemos bastante hecho. Nos solemos juntar y tenemos bastante avanzado. Lo de las fechas me da miedo decir algo (sonríe), porque luego de gira no es fácil, ¿no? porque no es fácil concentrarse. Para nosotros, lo de escribir música requiere de un estado de tranquilidad, de estar, como quien dice, en zapatillas de casa… a mí me encanta cuando en las pelis sale alguien en el avión, escribiendo una canción en un trocito de servilleta, eso queda muy guay. Y quizás alguna vez ha ocurrido, pero lo normal para nosotros es juntarnos a tomar un café a las nueve de la mañana, meternos al local de ensayo… se parece más a eso, que a algo tan romántico y tan chulo como lo que te contaba del avión. Necesitamos una cierta tranquilidad, yo creo que es mejor que no estemos de gira.
Sobre el regreso de Amaia, además de todo el runrún que se generó en medios y en redes sociales, ¿cómo fue para ustedes, desde dentro, esta vuelta?
Hombre, pues imagina, hay momentos épicos, que recordamos… A ver, yo con Amaia, personalmente, no he perdido el contacto nunca, en todos estos años, yo creo que, literalmente, ha sido mi mejor amiga y no hemos perdido el contacto en ningún momento. Pero sí que es verdad que cuando Leire se marcha, pasa un tiempo y, la verdad, es que no sabíamos qué hacer, si retirarnos ya del todo, si seguir adelante, y en ese caso cómo hacerlo… Y, de repente, cuando a Amaia le encajó todo y dijimos, “oye, vamos adelante” y nos juntamos en el local… Yo recuerdo los primeros ensayos, volver a escuchar ‘El 28’, ‘La playa’, ‘Rosas’… de repente, ostras, fue… te prometo, una sensación que solo los que estuvimos allí lo podemos saber, fue como: “Qué fuerte! está todo aquí, estamos aquí”. Fue súper, súper, súperemocionante. Fue, no sé cómo decirte, un martes por la mañana, ¿sabes? No había nadie mirando, solo nosotros, fue como encontrarte con un viejo amor. Otra vez me pongo cursi (ríe), pero es esa sensación la que te viene, es una sensación que es difícil de describir.
Me encanta cuando en las pelis sale alguien en el avión, escribiendo una canción en un trocito de servilleta, queda guay, pero lo normal es quedar a tomar un café y meternos en el local
Y desde ese primer momento que se juntan de nuevo en el local hasta que se gesta la gira, ¿pasa mucho tiempo o es algo que surge en el mismo momento?
No, no. Empezamos un poco sin presión, nos juntamos de “vamos a tocar”. Porque no sabíamos en qué momento personal estábamos cada uno. Una gira requiere muchísimo trabajo, es muy sacrificado, es un desafío en muchos aspectos, y más con la edad que tenemos (ríe). Nosotros nos juntamos para tocar, recordar y empezamos a quedar. Luego vimos que, realmente, estábamos en el cielo, estábamos muy contentos (sonríe) y ahí ya decidimos empezar a darle forma. Pero no fue instantáneo, no dijimos “vamos a quedar para hacer una gira”. Dijimos: “Vamos a vernos, vamos a recordar, a volver al local, a comprobar qué queda de lo que tenemos”. Y nos hemos dado cuenta de que sigue todo intacto, sigue todo donde lo dejamos. Entonces, en ese momento sí es cuando ya decimos de darle forma a la gira.
De cara al futuro, hablaba de disco, pero también se van a América.
Eso es, sí. Este año vamos a estar por aquí, por España. Nuestro plan era entre concierto y concierto seguir escribiendo canciones, pero ya te digo que no sé si es del todo realista, pero bueno, está en el plan. Y luego ya en todo el 2027 vamos a estar por América. Por América y algún concierto igual seleccionado en algún festival en España. Pero bueno, eso ya es nuestro manager el que mira tan lejos, nosotros, ahora mismo, tenemos Coruña y luego Madrid, vamos semana a semana. Pero sí, haremos todo Sudamérica, creo que también vamos a Canadá, súper guay, y luego vamos también a México.
















