La experiencia de una vida dedicada al tenis volcada al papel para que los niños tengan un ejemplo
Toné Añón acaba de publicar ‘Las aventuras de Tin & Tros’, la primera piedra de una trilogía infantil que espera aumentar y con la que quiere transmitir valores esenciales

Tras una vida dedicada al tenis, Toné Añón vio la necesidad de trasladar su experiencia de una manera que fuese lo suficientemente útil para los niños que dan sus primeros pasos en este deporte, así como para los padres, otra parte clave de cómo afrontar un deporte individualista como el tenis. Fue de alguna manera el germen del proyecto ‘Las aventuras de Tin & Tros’, una idea que se iba a plasmar en un libro para niños, pero que, por ahora, ya tiene forma de trilogía y material multimedia.
Añón explica que el proyecto nace “de toda mi experiencia vital en el tenis, desde que era un chaval, con 8 o 9 años, y jugaba... me dediqué toda la vida como deporte principal al tenis, tanto como jugador, como luego de entrenador y director de escuelas de tenis”. Este contacto vital con el tenis, sumado a su formación de comunicación audiovisual y periodismo, ha hecho que siempre haya tenido un pie metido en el ámbito de la divulgación, que culmina ahora con este proyecto familiar: “Esto era como encontrar el punto y final a todo eso y plasmar mi carrera, desde jugador hasta entrenador, plasmando la experiencia con chavales que han jugado a nivel competición y con chavales de escuelas”.
Los personajes
Cuando empezó a aflorar la idea, el protagonista estaba claro: Tin, casi un alter ego del propio autor, “el típico apasionado del tenis”.
En el primer libro de ‘Las aventuras de Tin & Tros’, ‘La doble T’, el joven protagonista vive “sus primeros golpes en una pared” y va evolucionando a lo largo de un verano: “viviendo sus primeras experiencias, su primer torneo en el entorno del club, el primer torneo fuera de su ámbito, los viajes a otros clubes y, por último en este primer volumen, un torneo por equipos que podría representar un campeonato gallego”, comenta Añón.
Esta evolución la sigue acompañado de una tortuga, Tros, lo que el autor da en llamar ‘mental coach’, “una parte muy importante en el tenis, sobre todo cuando un niño empieza a competir, una voz interior que podría explicar muy bien a otros niños como enfocar tu primera competición, tu primer partido o tus primeras frustraciones porque, al final, el tenis es un deporte muy individual en el que el niño se enfrenta solo a otros niños y las expectativas, los resultados, los nervios... todo eso influye en que el aprendizaje sea más lento de lo deseado o que por el camino se encuentren frustraciones que este libro pretende plasmar y darles alguna solución”.
Los valores
Toné Añón tiene claro que con este proyecto lo que quiere es transmitir valores como el “compañerismo” o el “respeto dentro de la pista”.
Y pone el ejemplo de esos primeros partidos de un jugador. “Tú piensa que en el tenis alevín o benjamín, un niño se enfrenta a otro y se arbitran ellos dos solos, entonces esos valores de compañerismo, de respeto, de honestidad... son valores que hay que tener al competir en la pista”, asegura.
Los materiales
Pero el proyecto de ‘Las aventuras de Tin & Tros’ no se queda solo en los tres libros infantiles, sino que se complementará con materiales en la web del proyecto (tinytros.com) y en una serie de vídeos con consejos.
“Todas las historias van acompañadas con cuatro o cinco fichas que creemos que son útiles para los niños, para que plasmen en el papel previo al partido su calentamiento, que vayan escribiendo todo lo que tienen que ir haciendo, un valor de compromiso y responsabilidad, otro referente que se puede sumar a los mentados antes”, apunta sobre estas fichas para completar tras cada enfrentamiento.
En cuanto al audiovisual, “estamos empezando con una serie de ‘tips’ que Tin da a los padres y jugadores para emplear en la pista, técnicos y tácticos, pasando también por situaciones mentales”. Se refiere Añón a los nervios o cómo dormir antes de un torneo, a los que se sumarán los consejos de Tros a los progenitores: “cómo enfocar cuando acompañas a tu hijo, dónde colocarte en la pista cuando compite, qué decir cuando acaba el partido y no sale bien... todo eso lo reflejamos en redes”.
Porque, aunque es un proyecto dedicado a los niños, “los mayores también deberían aprender algunos de estos valores, porque hay algún adulto en algún deporte que no los está entendiendo bien”, comenta Añón entre risas.
Y todo esto se aúna con la esperanza de que se extienda más allá de los tres libros, aunque eso “lo marcarán los niños, el mercado”, pero el personaje de Tin está creado de manera que pueda “seguir creciendo” y viendo su evolución hasta llegar a ser “un jugador adolescente”. “Quedan muchas aventuras”, afirma.
















