Las sanciones por estacionamiento indebido impuestas por el 092 aumentaron un 3%
Algunas de las infracciones están en proceso de desaparición pero otras han crecido considerablemente

No es una sorpresa que la mayoría de las multas de tráfico que impone la Policía Local cada año sean por estacionamiento irregular, en sus infinitas y variadas formas: raya amarilla, doble fila, ocupando un carril de circulación e, incluso, por no abonar la ORA, aunque hay que decir que hace tiempo que esta clase de infracciones son muy escasas. Pero el efecto disuasorio de estas multas no es tan potente como uno esperaría, porque en el último año, el número de sanciones por mal aparcamiento ha crecido un 3%, superando las 22.700.
Es decir, nada menos que 62 multas al día. Una cifra tan elevada no solo es fruto del celo de los agentes municipales por despejar las calles de obstáculos para la circulación, sino también de la gran cantidad de cámaras con capacidad sancionadora que están desplegadas por el centro de la ciudad. Al ojo electrónico escapan pocos infractores y, de hecho, las más numerosas son por aparcar en un carril de circulación (4.883) y de estas, 1.877 se imponen en Vía Prioritaria Vigilada (VPV).
Estas son calles controladas por cámaras sancionadoras: un importante tramo de la ronda de Outeiro, Juan Flórez, Médico Rodríguez, Federico Tapia, San Andrés o la plaza de Galicia. Aunque la gran mayoría se registraron en la ronda de Outeiro. Es más: en San Andrés no se sancionó a nadie por este motivo el año pasado, lo que prueba hasta qué punto funcionan las humanizaciones.
Respetar las señales amarillas o blancas sigue siendo una asignatura pendiente
Otros puntos vigilados telemáticamente son las zonas de carga y descarga. El Ayuntamiento comenzó a instalarlas en 2024 en Alfredo Vicenti, otra en el Mercado de Elviña, otra en la plaza del Conservatorio y otra en la calle Jerónimo Vázquez Franco. Después le tocó el turno a la plaza de Vigo, junto al Registro Civil; la calle Sinfónica de Galicia con Juan Flórez, en la ronda de Monte Alto, en el cruce con avenida de Navarra; y en la calle Almirante Cadarso con Paseo de Ronda. En este caso, el sistema sí ha resultado disuasorio, porque las multas por este motivo han caído, pasando de 2.772 en 2024 a 22.253. Es decir, más de 500 menos en un solo año.
Transporte público
Otro problema habitual de mal aparcamiento es el de los coches que aprovechan las paradas de autobús para hacer un alto. Esto obliga al transporte público a detenerse antes de llegar a la parada, y muchas veces no puede desplegar la rampa para viajeros con movilidad reducida si es necesario. Pero el numero ha descendido considerablemente, de 390 a 205 en un año, aunque esto no hay que achacarlo tanto a la concienciación como a que las paradas de autobús se han ido modificando con el tiempo y a las reformas de las calles para eliminar la bahía que aprovechaban los conductores para aparcar.
En cuanto a aparcar sobre señales, parece que los coruñeses se mantienen impenitentes, sin importarles que la pintura sea amarilla (se sancionó el año pasado en 876 ocasiones por ese motivo, ligeramente más que en 2024) o blanca, porque los pasos de cebra son invadidos a menudo por los coches: 343 multas se impusieron el año pasado por este motivo, prácticamente una al día. A veces los que no quieren pagar el parking, acaban haciéndolo igualmente.













