Empiezan las obras para transformar la plaza de Portugal en el gran parque infantil del Dépor
El espacio pasará de tener aforo para once niños a poder albergar a 150

Durarán unos doce meses porque se trata de unos trabajos complejos y que transformarán una parte de la fachada costera de A Coruña. Esta semana se han iniciado las obras para crear un gran parque infantil en la plaza de Portugal, un espacio que se convertirá en referente para toda la ciudad y que homenajeará a dos de sus vecinos principales: el Deportivo y el océano.
Tras las labores de vallado para delimitar la zona de obras, los operarios han empezado este miércoles a picar el suelo en el que se establecerán los 800 metros cuadrados de superficie de este nuevo parque, pensado para que lo puedan usar hasta 150 niños, frente al actual, que tiene capacidad para once.
El área infantil, en la que se invertirán unos 1,4 millones de euros, se inspirará en el Deportivo y el océano, muy cercanos a la plaza de Portugal. Así, contará con una estructura ondulante de 55 metros a modo de circuito de obstáculos y juegos, columpios adaptados e inclusivos y un espacio de calistenia.

Los elementos llevarán los colores del Dépor, azul y blanco, mientras que uno de los grandes iconos será una ballena para homenajear al océano que llega a las playas de la bahía del Orzán.
La llegada de esta nueva obra transformará una vez más la plaza de Portugal, que en menos de cien años ha sufrido varias reformas para ir adecuándola a los nuevos usos y necesidades de A Coruña. El espacio nació a mediados de los años 40, vinculado también al estadio de Riazor, inaugurado en 1944. Fue al año siguiente, en 1945, cuando se estrenó de manera oficial la plaza de Portugal. Lo hizo por todo lo alto, dentro del programa de fiestas de mayo y con un acto en el que se incluyó una regata de balandros en la bahía entre deportistas lusos y españoles, además de un partido de fútbol entre las selecciones de España y Portugal en el estadio de Riazor y la música de la banda de bomberos del municipio de Monçao.
Desde entonces, el espacio se siguió urbanizando, acompañado del crecimiento también a su alrededor, y en 1949 se llevó a cabo su pavimentado definitivo, además de crear allí zonas ajardinadas y de colocar alumbrado.
Después de tres décadas en las que la plaza de Portugal fue se de de fiestas y verbenas, en los años 90 se creó su primer parque infantil, situado en la parte superior, junto a los dos miradores con vistas a la playa. El diseño del arquitecto Antonio Desmonts se inauguró en 1992, con Francisco Vázquez como alcalde.
Otras tres décadas después, la plaza volverá a transformarse y a modificar la fachada marítima del Orzán para crear un nuevo megaparque infantil con vistas al océano.















