Más de 35.000 coruñeses tienen recetados fármacos como Ozempic que reducen el apetito
Solo una distribuidora ya ha vendido un 50% más de medicamentos GLP-1 este año que en todo 2025

El ritmo vertiginoso al que el mercado consume los medicamentos que apagan el hambre ha dejado de ser un goteo al alcance de unos pocos para convertirse en una ola difícil de contener. En el área sanitaria de A Coruña, más de 35.000 pacientes tienen recetado en la Seguridad Social un fármaco de este tipo, los llamados GLP-1, un crecimiento que no se queda solo en las consultas. Una única distribuidora ya ha vendido durante los primeros siete meses del año un 50% más de estos medicamentos que durante todo 2025, un dato que evidencia hasta qué punto estos tratamientos han evolucionado de una moda a la conocida como “era Ozempic”.
Pero aunque Ozempic es el más conocido, no es el único. Son varias marcas las que componen el universo de los GLP-1, que se caracterizan por imitar una hormona intestinal natural para controlar la glucosa en sangre y estimular la producción de insulina, por lo que están principalmente indicados para tratar la diabetes mellitus tipo 2. Pero es otro de sus efectos el que los hizo populares y comenzaron a recetarse a pacientes con obesidad o sobrepeso, debido a que reducen el apetito, generan una sensación de saciedad y retrasan el vaciado gástrico, lo que favorece la bajada de kilos.
Entre 100 y 300 euros
Su uso para el control del peso estaba inicialmente al alcance de unos pocos, ya que no es un medicamento precisamente barato. Dependiendo de la dosis, su coste mensual se mueve entre 100 y 300 euros, mientras que financiado por la Seguridad Social baja a cerca de cinco euros, dependiendo de los casos.
Ahora bien, la sanidad pública no financia Ozempic ni similares únicamente con “fines estéticos”. Según indica Sanidade, estos medicamentos solo están “autorizados para pacientes con un tipo de diabetes que no se controle suficientemente con dieta y ejercicio”. En el caso del área sanitaria de A Coruña, hay más de 35.000 personas en esta situación actualmente.
Sanidade aclara que la obesidad, “atendiendo únicamente a fines estéticos y no de salud, no es una enfermedad que se aborde en la sanidad pública con medicación”. Entonces, ¿por qué se ven cada vez más casos donde se usa Ozempic para adelgazar? El ‘truco’ está en las enfermedades asociadas, ya que uno de los principales factores de riesgo de la diabetes es, precisamente, la obesidad y el sobrepeso.
Así lo explica la farmacéutica en A Coruña Blanca González, quien recuerda que la Agencia del Medicamento lo autorizó para la “pérdida de peso con control de la glucemia”.
Subida generalizada
Donde más se nota el crecimiento es en los datos de distribución. Según la cooperativa Bidafarma, en la provincia de A Coruña ya se habían repartido desde el 1 de enero hasta el 31 de julio, más de 40.000 cajas de medicamentos GLP-1, la mayoría de Ozempic. Suponen un 50% más que en todo el año anterior, cuando fueron 28.519, incrementándose los datos de las cuatro marcas con las que trabajan menos una –por el momento–, Saxenda.
Destaca el caso de Mounjaro, que pasa de 4.921 en 2025 a 12.258 en lo que va de año, seguido de Wegovy, con 8.847 fármacos distribuidos frente a los 4.893 del año anterior. En el caso de Ozempic, son ya un 25% más (22.520 en siete meses frente a 18.075 en un año), unos datos que todo apunta a que seguirán subiendo.
Más de 130.000 personas tienen exceso de peso en la ciudad
El aumento de los medicamentos que reducen el apetito como Ozempic tiene detrás unas cifras que preocupan a los profesionales de la salud, que estiman que más de 130.000 personas tienen exceso de peso en A Coruña, un problema que afecta a entre el 55 y el 65% de la población en España.
La principal inquietud radica en su “infradiagnóstico”, ya que no está reconocida como una enfermedad crónica. Además, tal y como indica la endrocrinóloga del HM Modelo Iria Rodríguez: “Con la hipertensión o la diabetes nadie duda de que deban acudir al médico para recibir un tratamiento y un seguimiento. Sin embargo, con la obesidad todavía cuesta asumirlo”.
Este infradiagnóstico hace que solo se vea “la punta del iceberg”, cuyas cifras ya son alarmantes. Según un reciente estudio elaborado por la Fundación Weber para la empresa médica Lilly, más de 1,2 millones de personas tenían sobrepeso el año pasado en Galicia. En el caso de la obesidad, eran más de 421.000, lo que supone un coste para el sistema público de salud de 7,8 millones anuales. El estudio indica que “Galicia podría ahorrar 1.400 millones en 2030 si la población redujese entre un 5 y un 10% su peso”.
















