Un gobierno más en minoría que nunca afronta los meses que quedan de mandato
El BNG ya ha marcado distancias con el Gobierno de Inés Rey, mientras que el PP acusa a ambos de fingir una separación y advierten de que volverán a pactar tras las elecciones

No hay nada que enrarezca más la política que las elecciones. El día de los comicios está fijado para el 23 de mayo y la campaña electoral comienza quince días antes, con la pegada de carteles de madrugada. La convocatoria oficial se hace 54 días antes y ese período puede entenderse como la precampaña, pero, a estas alturas, todos los partidos ya se han quitado los guantes, y esto se dejará notar en el hemiciclo municipal.
Debates más agrios y acuerdos más improbables son lo que cabe esperar de aquí a mayo. Un Gobierno en minoría como el de Inés Rey, que dispone de once concejales frente a los doce del PP y los cuatro del BNG, significa un bloqueo generalizado en todos los asuntos. Hasta ahora, los nacionalistas han jugado el papel de partido razonable y responsable, frente a la “outra política”, pero necesitan marcar distancias frente al PSOE.
Eso no quiere decir que no se aprueben asuntos, pero el cálculo electoral pesa más que nunca. El BNG ya ha retirado su apoyo al PSOE en la construcción del Parque del Agra alegando que le había ocultado información vital, aunque puede que influyera que parte de su electorado estaba furioso por la reducción de la superficie de la zona verde que tanto tiempo lleva esperando uno de los barrios con más densidad de población.
Avia Veira, la candidata nacionalista, que por primera vez se presenta a unas elecciones, insiste en que: “Percibimos na veciñanza un intenso desexo de cambio no Concello, un cambio para termos unha Coruña mellor. A única garantía desa mudanza positiva é o BNG, pois o PP é sinónimo de volta a un pasado que xa se ensaiou na cidade e que resultou nun claro fracaso”.
Para crecer, Veira deberá absorber tanto el voto descontento del PSOE como el que se encuentra a la izquierda de este, muy fragmentado, y que podría suponerle unas diez mil papeletas más para igualar su mejor resultado del BNG en A Coruña, el de 2007, y quizá reeditar el bipartito.
Mientras tanto, el PP se enfrenta a su desafío de llegar a los 14 concejales de la mayoría absoluta, para lo que necesitará el apoyo de quienes votaron por Alfonso Rueda en las autonómicas de 2024. Su candidato, Miguel Lorenzo, afronta la nueva etapa: “Reforzaremos nuestro trabajo a pie de calle”. Lorenzo reivindica “un PP al que se nos exige la excelencia frente a la mediocridad de los pactos de perdedores” del PSOE y un BNG que, asegura, volverán a pactar si lo necesitan.
En cuanto al PSOE, tiene por delante el objetivo de movilizar a sus votantes, en un momento en el que el partido se encuentra dañado por crisis internas. Todas las encuestas apuntan a un desgaste del Gobierno de Inés Rey, pero esta podría revalidar el gobierno aun con menos ediles si la apoyara el BNG.















