El centro de A Coruña pierde un templo de la tortilla a punto de cumplir 16 años de vida
Casa Martín, en la calle Alameda, cerró sus puertas convertido en toda una institución

Uno de los templos de la tortilla del centro de A Coruña, Casa Martín, se ha quedado a un mes de cumplir los 16 años. Le pasa como a muchos adolescentes de hoy en día: parecía mucho mayor de lo que realmente era, aunque seguramente buena parte de la culpa la tenía el hecho de que su legión de habituales se pasaban por allí día sí y día también.
Situada en el número 43 de la calle Alameda, Casa Martín fue bautizada por el amor de un padre hacia su hijo. De hecho, puede decirse que Roberto Fernández, su fundador, bautizó del mismo modo a sus dos 'vástagos'. El último servicio corresponde al 31 de julio, lo que coincidió a la perfección en el calendario habitual de un local que solamente abría de lunes a viernes, entre las 07.00 y las 17.00 horas. De esa fecha final todavía se puede leer el menú del día a pie de calle. Era la guía que servía a muchos viandantes para elegir su combinación horas antes de acudir al local.
Cómo no, de primero se despachó tortilla. Era la especialidad de la casa y un nivel Champions League en la mejor 'liga de tortillas' del mundo. También hubo ensaladilla, crema de zanahoria, ensalada mixta y callos de primero. De segundo, zorza con patatas, lomo a la plancha, lirios a la romana, carne asada, costilla guisada, boquerones fritos y ravioli de espinacas. Todo por menos de 15 euros (14,90).
El hombre que inició la historia de Casa Martín, Roberto Fernández, lo deja por cansancio físico y psicológico. Detrás queda una historia de éxito y una marca que ha necesitado menos de dos décadas para erigirse en un clásico de la zona centro, allá donde más competencia surge.
El agradecimiento es mutuo: del hostelero que hizo feliz a tanta gente hacia quienes confiaron en él a diario, y también por parte de los que ahora tendrán que buscarse un nuevo sitio favorito.
















