Los ucranianos marchan por su día de la independencia en Riazor
Casi cien personas recorrieron el Paseo Marítimo con banderas y trajes tradicionales
Han pasado más de cuatro años desde que Rusia invadió Ucrania y, aunque las noticias del frente son mejores de lo que cabía esperar, la diáspora ucraniana todavía no sabe cuándo podrá volver a casa. Casi cien personas marcharon por el Paseo Marítimo, desde La Coraza al Playa Club, para conmemorar su día de la independencia, con banderas y trajes tradicionales
La presidenta de Aga-Ucraína, María Pavlenko, reconoce que nadie podía haber esperado que el conflicto durara tanto: “Todo el mundo venía aquí a pasar dos o tres meses”. Por un lado es positivo, porque muchos creían imposible que su país pudiera enfrentarse al poderío del ejército ruso.
Por otro lado, la nostalgia crece día a día mientras los refugiados continúan con las vidas que han creado aquí, en una tierra extraña. “Hoy recordamos al mundo y a los vecinos de A Coruña que Ucrania sigue resistiendo y nosotros seguimos enviando nuestras fuerzas”, declaró.
A pesar de que Rusia parece retroceder, “pensamos en el coste humano” y todavía no se ve el fin de la guerra, gracia a los grandes recursos de Moscú, que está dirigiendo todos sus recursos a la maquinaria militar. “Se puede resolver en una semana pero también puede durar años”, explica, aunque matiza que el sentimiento dominante en la diáspora es “esperanza siempre. Creemos profundamente en nuestras fuerzas armadas”.
Pavlenko también está convencida que recuperan todo su territorio, pero luego empezará la reconstrucción. “Hay gente que no tiene ningún lugar a donde volver. Dependerá de si tienen niños o no, o si sus familiares están repartidos por la mitad del mundo, pero hay muchísima gente que quiere volver, aunque está muy bien adaptada y seguimos notando mucho apoyo por parte de la población local. La gente encuentra trabajos, porque nadie quiere quedarse recibiendo ayudas, incluso la gente a la que le cuesta el idioma. Estoy muy orgullosa”, explica.




