Este es el plazo que Repsol estima para completar las obras de su traslado a Langosteira
La empresa invertirá hasta 140 millones de euros para llevar a cabo esta operación, que prevé que dure 18 meses

Repsol ha puesto en marcha oficialmente el plan para completar su traslado definitivo al Puerto Exterior de Langosteira. Ha solicitado a la Consellería de Economía de la Xunta de Galicia la autorización administrativa para realizar las obras para poner en funcionamiento los tubos todavía inactivos del poliducto que transporta el petróleo crudo y otros productos, y para ejecutar instalaciones auxiliares en los muelles.
La documentación del proyecto revela el plazo estimado por la empresa para acabar estos trabajos: un año y medio, es decir, finalizaría en la primera parte del año 2028.
Esta estimación puede variar. De hecho, Repsol avisa de que este horizonte temporal está condicionado “a la obtención de permisos, licencias, negociaciones y autorizaciones necesarios tanto para las instalaciones a ubicar en el Puerto Exterior” como para “las conexiones del poliducto” que las une con la refinería.
Trámite
El Gobierno gallego ha expuesto al público la solicitud de autorización administrativa y declaración de utilidad pública del proyecto presentado por Repsol.
Esta actuación se desarrollará en los términos municipales de Arteixo (ubicación de la dársena exterior) y de A Coruña (es necesario expropiar unos terrenos del entorno de Nostián para la obra del poliducto).
Con esta iniciativa, la compañía energética completará su traslado definitivo a Langosteira. En marzo de 2023 inauguró su nueva terminal de crudo en los muelles exteriores, lo que le permitió mover el 60% de sus operaciones, las correspondiente a las descargas de crudo. A día de hoy todavía queda pendiente la segunda parte del traslado, es decir, ese 40% de operaciones que se siguen ejecutando en el Puerto Interior, entre las que se incluyen los productos refinados.
Proyecto
Repsol prevé una inversión de hasta 140 millones de euros para llevar a cabo esta operación, elevando la inversión total del traslado a más de 250 millones de euros, ya que hay que tener en cuenta que en 2023 se ejecutó la primera fase.
Las principales actuaciones incluidas en este proyecto suponen modificaciones en la refinería, con una inversión prevista de 30 millones de euros, además de la ampliación e instalación de nuevas infraestructuras y equipamientos en el Puerto Exterior, a la que se destinarán 110 millones de euros. La empresa calcula que cerca de 260 trabajarán en la ejecución de estos trabajos.
La documentación del proyecto recoge que, en el año 2018, el Ejecutivo autonómico autorizó el proyecto de construcción del poliducto que enlaza el puerto de Langosteira con la refinería y sus instalaciones auxiliares. Anteriormente, en 2017 obtuvo la declaración de impacto ambiental.
La obra consistió en la ejecución de un sistema de once tuberías, junto con las instalaciones complementarias y auxiliares necesarias para su correcto funcionamiento y mantenimiento. De las once, ocho solo fueron construidas en su trazado exterior, sin conexión a la refinería ni a la zona de descarga. Con el nuevo proyecto, esta infraestructura quedará operativa.
Las obras incluyen la ampliación del área de bombeo y nuevas interconexiones en el interior portuario con el trazado del poliducto existente e infraestructuras en el pantalán actual (frente 1).
Además, se construirá un nuevo frente 2 para atraque de los barcos en el muelle comercial existente en el puerto. La obra marina del frente 2 de atraque la llevará a cabo la Autoridad Portuaria.
La documentación de esta obra indica que estas instalaciones portuarias permitirán la “entrada y salida” de puerto de los buques, además de la carga y descarga de “productos” por medio de los brazos de descarga y las tuberías. La estimación de la empresa es que estas obras duren 18 meses.
Como parte de esta actuación, Repsol conectará el poliducto en el extremo más cercano a la refinería. En concreto, se trata de completar el último tramo de enlace, de aproximadamente 75 metros de longitud por unos 10 metros de ancho, que discurre fuera del Complejo Industrial de Repsol y que conecta el punto final de las tuberías ya ejecutadas en la Fase I con la entrada al complejo. “Se trata, por tanto, de una actuación de alcance limitado, circunscrita a la mera prolongación y acometida de unas infraestructuras preexistentes, sin que implique la ejecución de obra nueva independiente ni la alteración sustancial del trazado del poliducto”, afirma. La previsión de la compañía que explota la refinería es que estos trabajos duren once meses.
Desde 2015
Repsol opera en el Puerto Exterior desde 2015, cuando inició el movimiento de graneles sólidos (coque y azufre) en la dársena de Langosteira. Posteriormente, en 2023 trasladó al Puerto Exterior todas las descargas de crudo que se venían realizando en el Puerto Interior, en virtud de una concesión otorgada por la Autoridad Portuaria, y, este año, se aprobó de forma definitiva la solicitud de la empresa de modificar su concesión para incluir todas las operaciones de graneles líquidos, según señala la entidad portuaria.
Esta modificación amplía en otros 15 años el período ya otorgado de 35 años en la primera fase. Además, se incrementa la superficie concesionada, alcanzando un total de 129.000 metros cuadrados, contabilizando superficie terrestre y lámina de agua.
De este modo, a los actuales de crudo y graneles sólidos, se sumarán otras materias primas y productos refinados, facilitando además la estrategia de la empresa vinculada a la gestión de nuevas materias primas de origen orgánico y productos bajos en carbono.
















