Viajar en tren a Madrid ya no es una alternativa al avión: precios prohibitivos y plazas agotadas
La alta demanda turística llena los convoyes hacia la capital española, pero también en el Eje Atlántico

Cuando uno prepara sus vacaciones de verano, siempre ha de tener en cuenta varios factores. Además de reservar con antelación, revisar el clima y evaluar los servicios, uno de los aspectos que más suele condicionar el presupuesto total es, sin duda, el desplazamiento. Al coche y al avión, en los últimos años se ha sumado como una alternativa real de transporte el tren. Sobre vías, los viajeros pueden moverse por toda España sin tener que asumir costes de gasolina o peajes y, además, sin tener grandes limitaciones de equipaje y precios desorbitados como el avión. Tanta es la demanda actual por el ferrocarril en A Coruña durante este mes de agosto que prácticamente no da pie a todos aquellos que optan por organizar viajes de última hora fuera de la comunidad.
Y es que, para estos últimos días de agosto, apenas quedan convoyes con alguna plaza disponible hacia Madrid. Y los que quedan, ofrecen un asiento en clase turista, como mínimo, por 70 euros. Hasta el próximo martes, en apenas una decena de trenes se puede adquirir un billete. La mayoría de ellos, por un precio superior a los 100 euros. Lo mismo sucede en el caso del bus, una opción no tan recurrente por los viajeros debido a su larga duración (unas ocho horas), pero más asequible que otros medios de transporte. En este sentido, hasta los primeros días de septiembre, varias frecuencias diarias ya colgaron el cartel de no hay billetes. Los buses todavía disponibles rondan los 60 euros, por lo que no es mucha mejor opción que el transporte ferroviario.
También dentro de Galicia
El turismo en Galicia también deja su impacto en el tren. En el Eje Atlántico –corredor de Media Distancia más utilizado en España en 2024–, continúa en verano la gran afluencia de viajeros. Muchos de los visitantes nacionales llegan a la urbe herculina gracias al ferrocarril; y algunos procedentes de otros países que aterrizan en alguno de los aeropuertos gallegos, usan el medio de transporte sobre vías para desplazarse a otras ciudades gallegas.
Si a mayores de eso existe algún evento festivo relevante en la geografía gallega como las Fiestas del Apóstol, en Santiago, o la reciente Fiesta del Agua, en Vilagarcía, el caos ferroviario se traduce en llenos que, a la espera de disponer de más material rodante, imposibilita realizar más viajes por este corredor.
Los jóvenes viajan sobre vías un 35% menos que en 2025
Otro de los aspectos que fomenta el gran momento del transporte ferroviario es la gran variedad de descuentos y ofertas a las que un viajero se puede acoger. Además de los bonos gratuitos, desde hace varios cursos el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ofrece el ‘Verano Joven’, una medida que permite viajar del 1 de julio al 30 de septiembre a jóvenes de entre 18 y 30 años con descuentos de hasta el 90%. Aunque cada año se han ido incrementando los viajes, durante este 2026 no parece seguir la misma tendencia. Y es que, si bien ya se registraron 2,5 millones de desplazamientos este 2026, el año pasado a estas alturas se habían contabilizado más de tres, un 35% más que este.













