
Acostumbramos a definir el sentido común como “el menos común de los sentidos”. Lo empleamos para definir situaciones que escapan a la lógica y a la que se sobreentiende como manera correcta de actuar. Por lo tanto, podría decirse que, después del común, el otro sentido poco habitual o también desconocido para muchos es el de la circulación en la avenida García Sabell. El nexo de unión entre Matogrande, Alfonso Molina y el polígono de Pocomaco es escenario de situaciones que contradicen a toda lógica y que violan las más básicas normas de circulación.
Así lo pueden comprobar, y también grabar con sus teléfonos móviles, los vecinos del Recinto Ferial.
Las han visto de todos los colores, y en más de una ocasión han puesto el grito en el cielo, pero ahora lo que hacen es prevenir ante una posible desgracia. “Muchos llegan hasta Matogrande, y cada vez pasa más a menudo. A veces salen de la gasolinera y vuelven hacia atrás. Es algo frecuente y también peligroso”, indica Lucía Fernández, vicepresidenta de la agrupación.
Tampoco cree que sea algo sobre lo que el Ayuntamiento pueda hacer demasiado, al entender que la señalización ya es lo suficientemente clara. “Poner una señal de sentido obligatorio, cuando ya hay una mediana, no creemos que sea demasiado necesario tampoco”, suspira.
Despistes y alcohol
Lo más grave de todo son las causas con las que vinculan los incidentes. “Me decanto por despistes, pero también por alcohol al volante”, explica Fernández.
De hecho, recientemente los vecinos del Sector 7 Recinto Ferial consiguieron reducir el límite de velocidad en la avenida García Sabell, donde ya no se puede circular a más de 80 por hora. “Menos mal, porque los accidentes eran bastante frecuentes”, comentan los residentes.
No obstante, son muchos los que día a día superan ese límite, lo que unido al hecho de que haya conductores en sentido contrario crea un cóctel explosivo y que se acerca a una desgracia mucho mayor. “Encima, estos conductores se van hacia la derecha, porque creen que van en el sentido correcto y, en realidad, para los que suben es el carril rápido”, finaliza la atemorizada vicepresidenta vecinal.
El anterior incidente en la avenida García Sabell, hace una semana, se saldó sin colisiones y sin heridos. Fue a las 12.00 horas, en un día de mucha visibilidad y que contó con la pericia de los que sí circulaban de la manera correcta. El golpe más grande por ese mismo motivo tuvo lugar hace cinco años, con varios heridos graves a la altura de la gasolinera.
Son las situaciones previas a lo que muchos consideran podría ser un susto mucho más grande, y para el que además no encuentran un remedio o una solución factible por parte de quienes tienen que controlar las carreteras. Al menos, no más allá de pedir atención y sentido (correcto de la marcha) a los que circulan por la avenida García Sabell, una vía con una muy alta densidad de tráfico.














