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A Coruña

Un día los coruñeses se levantaron y el Obelisco medía cinco metros más

El monumento fue reformado hace 75 años para hacerlo crecer y que no se quedase atrás de la altura que estaban tomando los nuevos edificios de los Cantones

Obelisco
La sombra del Obelisco
Quintana
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Ocurrió durante las fiestas de María Pita de 1951. Un día los coruñeses se levantaron y el Obelisco, uno de los monumentos más icónicos de la ciudad, había crecido cinco metros. “Cinco metros ha crecido el Obelisco en poco más de un mes. No ha quedado mal, pero ¡lástima de esos faroles que le dan un carácter de monumento funerario! De todas maneras, la reforma ha sido comentada favorablemente”, se podía leer en la crónica de El Ideal Gallego del 3 de agosto de hace 75 años

Porque esta fue una de las transformaciones a las que, a lo largo de la historia, se ha ido sometiendo la columna pétrea situada en los Cantones desde hace más de un siglo. 

Desde su inauguración en 1895 ha visto cómo se transformaba la ciudad, a la vez que él también iba reformándose, perdiendo el termómetro y barómetros que eran constantemente vandalizados y con una gran modificación en aquel 1951: cinco metros más de altura que el Gobierno local de Alfonso Molina Brandao le otorgó para que no perdiese presencia ante el crecimiento en altura de los edificios del Cantón Grande. 

Fue la de hace 75 años una rehabilitación compleja y polémica, cuyos preparativos se iniciaron en abril y cuyas obras no terminaron hasta el mes de agosto. Los proyectos iniciales y el retraso de la llegada de la piedra necesaria -procedente de una empresa de Madrid, según informaba El Ideal Gallego en la época- para aumentar su tamaño hicieron que los trabajos, por uno coste de unas 50.000 pesetas, se extendiesen más de lo esperado. 

El Obelisco actual, en plenas obras, y, sobreimpresionado, el monumento hace 75 años, cuando creció y se le añadieron farolas
El Obelisco actual, en plenas obras, y, sobreimpresionado, el monumento hace 75 años, cuando creció y se le añadieron farolas
Javier Alborés / Archivo El Ideal Gallego

De hecho, además de las polémicas cuatro farolas instaladas en él -y que ya han desaparecido-, hubo también críticas por el retraso en la rehabilitación, que hizo que la temporada veraniega de turismo empezase con el Obelisco entablillado por los andamios

“¡Cuánto sentirá el pobre Obelisco venerable institución localista, verse entablillado en estas jornadas de aluvión. ¡Qué pensarán los forasteros de aquel encajonamiento!, escribía un editorial de El Ideal en junio de 1951.

El protagonismo del Obelisco en aquellas fechas se puede calcular también porque fue el icono que inspiró la falla que entonces se quemaba para dar inicio a las fiestas de María Pita. “Arderá la falla que este año es nada menos que la réplica del Obelisco con los cuatro faroles que el alcalde le colgó en el fuste. La crítica de la vida coruñesa se hace con dibujos y letreros que figuran en el pedestal”, explicaba el diario. 

Obelisco
Detalle de la columna de los Cantones
Quintana

Una vez inaugurado el nuevo Obelisco, con sus cinco metros extra, no se acabaron los problemas. Entre octubre y noviembre, el monumento sufrió varios apagones e incluso problemas estructurales, describía El Ideal Gallego: “Se le ha dado tanta altura, que unas veces la veleta y otras las luces del reloj tienen al cuerpo de bomberos encogidito. Ayer le tocó el turno a la iluminación de las esferas y ya la gente, por mor de ese apagado y encendido alterno, fruto directo de la corriente que disfrutamos, le llama al típico reloj el faro del Cantón”. 

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Reflejo del reloj del Obelisco
Quintana

Pero finalmente, el Obelisco se consolidó y acabó convertido en uno de los iconos de A Coruña, fotografiado en numerosas postales en su época y ahora en las cámaras digitales de coruñeses y visitantes. Así rompió también la maldición que hace 75 años hacía pensar a algunos agoreros de que “algún alcalde decidido y poco sentimental lo jubila de un plumazo de la noche a la mañana y manda sus piedras a unirse a las que se están desmoronando en el patio de alguna institución docente coruñesa”. 

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