Por qué A Coruña nunca será cualquier otra parte para Dorian
El Bristol, su dueña, el Playa Club, Héctor César o Poti: los lugares y personas que han convertido la ciudad en un lugar muy especial para la banda
Vaya por delante que relatar la relación de amor entre A Coruña y Dorian resulta un desafío en el mero hecho de encontrar las palabras exactas. La banda liderada por Marc Gili va un paso más allá de una formación tradicional, y desde que se bautizaron con permiso de Oscar Wilde han hecho de la literatura uno de los pilares sin los que no se entendería el resultado final. En la tarde del miércoles firmaron ejemplares de su autobiografía, 'Cualquier otra parte', en la que merece un capítulo aparte la vinculación con la ciudad herculina.
Los músicos que crearon hace 20 años el que para muchos es el mejor tema del pop español saben perfectamente que A Coruña no es cualquier otra parte. "Hay plazas que son especiales para cada banda, y sitios en los que echas más raíces. A Coruña estaría junto a Ciudad de México, Madrid y Buenas Aires: desde el principio se entendió muy bien el sonido que empezamos a desarrollar, ese inditrónicos que en nuestras primeras y precarias giras se acogió muy bien", indica el cantante y líder, Marc Gili. "Recuerdo con especial cariño los conciertos en el Playa Club y Mardi Gras; ambos se llenaban hasta arriba y a ese fenómeno cultural que existe en la ciudad, de la escena mod a la electrónica", añade.
El Bristol
Pero, más allá de los conciertos, Dorian tiene su segunda casa en la calle Torreiro. Mery Bristol (olvídense de los apellidos, ya que responde al 'nombre de guerra') sería algo así como la Nico de la Velvet Underground o la Nancy Spungen de los Sex Pistols. El rostro femenino que es casi un miembro más de la banda. De hecho, se encargó de acogerlos, darles de beber y cuidarlos durante su paso por la ciudad. "El Bristol es nuestro cuartel general en A Coruña y Mery es una grandísima amiga, con la que he pasado muchísimas horas hablando. Es una mujer es vital para la ciudad, ilumina y da vida. La taberna (Os Tigres) es también maravillosa", dice Gili.
Por su parte, la conocida empresaria, hostelera y confidente de la noche coruñesa habla casi como si de una madre se tratase. "Nos conocimos un año que un temporal arrasó el Playa Club y no pudieron tocar; vinieron de bajón a comer unos tigres recién inaugurados, y una mesa, una comida y sobre todo cariño hicieron que todo fuese más llevadero", recuerda. "Desde entonces, hemos vivido muchas situaciones juntos y como amigos. Esto es su casa para ellos, sin lujos ni nada extraño: tranquilidad, complicidad y cariño", añade.
Playa Club
De su paso por el Playa Club, a comienzos de siglo referente como sala indie y alternativa, rescatan dos nombres a los que profesan un gran cariño: Héctor César Marcos, productor y responsable del local en aquel tiempo, y Poti, el inolvidable DJ (ahora en The Clab). "Héctor César es un auténtico militante de la música y todo lo que ha hecho desde hace años ha sido por y para la música, influyendo con su posicionamiento en bandas alternativas y underground, cuando lo fácil es irse a lo mainstream. Eso es Héctor, su compromiso con la música. Hemos tenido siempre muy buena relación personal", explica el cantante de Dorian. Un cariño que el propio César Marcos devuelve de manera proporcional. "Marc es uno de los músicos con mejor cultura musical de España y da gusto abrir con él conversaciones, que normalmente acaban a altas horas de la mañana; nos conocemos desde aquellos maravillosos años del Playa, y desde entonces no hemos parado de coincidir", confiesa
Gili, además, también tuvo tiempo para divertirse con su selección musical. "Con Poti, el residente de siempre en el Playa Club, hemos hecho grandes sesiones a cuatro manos y hemos tenido una muy buena relación personal", sentencia.
Xoel López y Carlos Ares
Finalmente, Marc Gili también guarda un especial reconocimiento para Xoel López. "Coincidimos hace 22 años en un Santi Rock, que fue nuestro primer festival fuera de Cataluña; ver cómo un artista español tocaba tan bien y se lo tomaba tan en serio nos hizo decirnos que queríamos ser así, tocar como ellos. Es de esos artistas que empujan los límites de la calidad", asevera.
También le pronostica el líder de Dorian un gran futuro a Carlos Ares. Puede que no sea objetivo, que no diga que no a nada que sea de A Coruña y, también como dice la letra, hay más de 2.000 motivos para olvidar una ciudad de la que disfrutan y hacen disfrutar a partes iguales.
















