Una intermodal de pata negra: así es la nueva jamonería frente a la estación de A Coruña
Un toque neerlandés en los quesos también marcará la diferencia

Que a los coruñeses les va a quedar una estación intermodal de pata negra parece más que probable. Pero que al entorno de la misma no lo va a reconocer ni el más longevo de sus vecinos es igual de cierto. La capacidad de atracción y el potencial del entorno de la avenida del Ferrocarril han atraído a inversores como Frank Heskes y Alba Mañana, socios en La Encima de Oleiros y Santa Cruz y que han elegido el número 11 de la calle para su llegada a la ciudad. Lo adelantó en marzo El Ideal Gallego, y hoy será realidad con la apertura pública, tras un pequeño ensayo para familiares y amigos.
Muchos explicarán cómo encontrar La Encina refiriéndose al Cacique, al cafetería que durante décadas dio un servicio completamente diferente. Quienes ya conozcan La Encina, que lo peta en Oleiros, encontrarán exactamente la misma carta. Para los que pasen con menos frecuencia de A Pasaxe, la propiedad lo define así. "Ofrecemos calidad, un local muy acogedor y buena cerveza de bodega". La calidad se refiere a jamón, cecina, tostas, ensaladas o piadinas a un precio ajustado. Pero también aportará su granito de arena, o su porción de queso, el neerlandés Frank Heskes. La joya de la corona será el gouda añejo de vaca Master, una variedad con muchísima maduración y fuerza.
El establecimiento, además, fue punto de reunión de la única peña barcelonista de A Coruña, y allí podrán seguir teniendo su punto de encuentro los culés. Por otra parte, quienes conozcan el Cacique de la etapa anterior echarán de menos el piso bajo, que de momento queda reservado para eventos y celebraciones especiales. Por cierto, eso del matrimonio Países Bajos-Barça es ya una tradición. Puede que a Frank le cambien el Heskes por el Neeskens.
Casi dos décadas después de arribar a España en 2008, Frank Heskes puede presumir de ser ya un empresario de éxito en la hostelería gallega, la cual parece haber comprendido a la perfección. Apasionado de la cocina, llegó a A Coruña “con 3.000 euros en el bolsillo”, algo que ha multiplicado exponencialmente con el mundo del jamón.















