A Coruña se despide de la chaqueta en verano: el calor ya tampoco cesa de noche
La serie histórica nunca antes había registrado a estas alturas del año temperaturas tan altas de madrugada

Si hay algo que tiene que tener en cuenta un coruñés antes de salir de casa es que, por mucho calor que haga, siempre ha de portar con él una chaqueta o un jersey. Por eso de que luego refresca. Y es que, si bien ya comienza a ser costumbre registrar altas temperaturas durante el día, la noche en el Atlántico siempre suele dar una tregua. A veces necesaria y otras tantas traicionera –sobre todo para aquellos que no son tan previsores–. Sin embargo, en los últimos años no solo es cada vez menos necesaria esa ‘rebequita’ cuando cae el sol, sino que, en ocasiones, incluso puede resultar un verdadero suplicio a la hora de dormir. Desde que comenzó el pasado mes de junio, prácticamente no se han registrado temperaturas por debajo de los 18 grados en ningún momento del día. En dos ocasiones, ni siquiera bajó de 20 durante la madrugada. Lo que se conoce como noche tropical.
En este 2026, ya se han contabilizado dos de esas noches tórridas. La primera de ellas, el 12 de junio –antes de que comenzase el verano–, cuando los termómetros no bajaron de los 21,3 grados en toda la jornada: temperatura mínima más alta en un mes de junio desde que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene registros en la ciudad. La hasta la fecha última noche tropical se vivió hace apenas dos semanas, el 5 de julio, cuando esta vez el mercurio se mantuvo al límite (20,2).
“Desde que comenzó el verano, incluso antes, vivimos en un estado de ola de calor permanente”, apunta Rafael Sánchez, meteorólogo de la Aemet en A Coruña. Según Sánchez, aunque las máximas registradas este año sorprendieron hasta a los más expertos –el mes pasado los termómetros de la estación del Observatorio alcanzaron la segunda temperatura más alta de la serie histórica (35,9 grados)–, “la sensación es todavía peor cuando las mínimas son anormalmente altas”.
En total, solo se contabilizaron 44 noches tropicales en los 96 años en los que la Aemet tiene datos en la urbe herculina. Y tan solo en nueve de ellos, se registró en todo el curso más de una noche tropical. El año que vivió más madrugadas calurosas fue 2023, cuando en hasta seis ocasiones el termómetro no bajó de los 20 grados en todo el día. Aunque es cierto que, junto a 2003 y este 2026, es el curso en el que se registraron más días en los que el mercurio llegó a 30 grados o más –con cinco–. Solo en dos años más se superaron las dos noches tropicales: 1987 y 2024, con tres madrugadas cálidas en cada uno de los años. No obstante, nunca en la historia se habían contabilizado dos noches tropicales a estas alturas del año, como, por ejemplo, sí ha sucedido en este 2026.
También muy seco
Así, además del calor asfixiante, durante este verano también está siendo protagonista otro aspecto meteorológico: la escasez de precipitaciones. Prueba de ello son los 1,6 litros por metro cuadrado que el Observatorio acumuló en lo que va de julio, por los más de 30 que se suelen contabilizar de media en este mes. Aunque la cifra total de precipitaciones se quedó por debajo de la media en varios meses en lo que va de año.
Esta anomalía, que ya se sucede en A Coruña desde el pasado mes de abril, parece haber compensado con creces aquel diluvio invernal de enero y febrero, cuando no paró de llover en 42 jornadas consecutivas. Aunque, a pesar que desde marzo todos los meses cerraron “más secos de lo normal”, todavía existe un superávit de precipitaciones. En Galicia, en un año hidrológico –periodo comprendido entre octubre de un curso y septiembre del siguiente–, se recogen un total de 1.356 litros por metro cuadrado de media. Este año, a falta de cerrar los meses de julio, agosto y septiembre, ya se contabilizaron 1.342.














