O Parrote se convierte en la zona de baño con más incidencias tras la introducción de la plataforma
En lo que va de mes de vigilancia, los socorristas han registrado cerca de 40 casos, como cortes o golpes

Todavía queda mucho verano por delante, con días largos y calurosos que combatir chapoteando en el mar. La temporada de baño comenzó oficialmente el 15 de junio, de manera que ya hace más de un mes que los socorristas han plantado sus sillas a la orilla del mar para vigilar a los bañistas, y en ese tiempo se ha registrado un importante aumento de las incidencias en la zona de baño de O Parrote, que ahora es la que da más trabajo a los servicios de emergencia, por encima de los arenales de Riazor y Orzán.
Hay que decir que estas dos últimas playas son las únicas donde se han registrado rescates este año. Ninguna de estas actuaciones han sido graves, sobre todo personas a las que la resaca ha alejado de la orilla y no podían volver por sus propios medios, pero son las únicas en las que los socorristas han tenido que lanzarse al agua. También ha habido las consabidas urgencias médicas.
Que Riazor y Orzán acumulen las incidencias más graves es habitual, y se plasma año tras año en las estadísticas de los socorristas que ofrece el Gobierno local al acabar el verano. Lo que es insólito es que la zona de baño de O Parrote acumule más incidencias que las playas más populares de A Coruña, lo que solo se puede comprender teniendo en cuenta que este año por primera vez los bañistas que acuden a O Parrote pueden disfrutar de una plataforma, lo que la ha convertido en uno de los lugares más populares donde darse un chapuzón.
Esta se estrenó el 1 de julio, pero desde entonces se han acumulado las incidencias. Las primeras que saltaron a la luz fueron las relacionadas con la limpieza. Las algas y el verdín se acumulan en las piscinas interiores, pegándose a la estructura, lo que obligó a la Autoridad Portuaria a aumentar la limpieza. Pero lo que ha motivado las actuaciones de los socorristas son los cortes y golpes que se dan los bañistas en la plataforma, que les obligan a hacer curas.
A la espera de que el Ayuntamiento aporte las estadísticas oficiales, se estima que han sido cerca de 40 (de un total de 150) las incidencias que han tenido lugar en O Parrote. Teniendo en cuenta que solo han pasado poco más de quince días desde que la plataforma está abierta, es llamativo. Quizá el verdín haya tenido que ver con alguno de los resbalones que acaban en abrasiones o cortes, pero es difícil evitar que las algas se peguen a la estructura. Por lo menos, sin la ayuda de sustancias químicas que contaminarían las aguas de esta zona portuaria.
Por otro lado, los socorristas tienen que lidiar con el hecho de que los bañistas tienen que compartir espacio con las prácticas deportivas náuticas, como kayak o paddle surf, para las que también está pensado O Parrote. Y a veces, la convivencia no es fácil.














