La confesión de Picnic Bar en su fiestón de aniversario: 7 de cada 10 coruñeses prefieren la tortilla sin cebolla
El templo de Monelos celebró su 12 cumpleaños convertido en referente de la especialidad

Cumplir 12 años y ser capaz de montar un fiestón con merchandising dice mucho de un establecimiento como Picnic Bar, capaz además de plantarse entre los favoritos de la ciudad en una disciplina tan personal, polémica y transversal como es el mundo de la tortilla de patatas. Sin embargo, este establecimiento de Monelos, con un hermano en Elviña, ha sido capaz de ir creciendo exponencialmente hasta manufacturar unas 46.000 unidades al año. De hecho, puede considerarse una de las banderas del turismo en los barrios, toda vez que su repercusión internacional atrae turistas que difícilmente hubiera callejeado hasta llegar a dos barrios no tan habituales en los post de Instagram.
Durante la jornada de ayer celebró una fiesta en la que no faltó de nada: el conocido Emilio Ponte a los platos, de música, así como una foodtruck, un photocall y el ya referido puesto de camisetas, con diseños para amantes de la tortilla de patata. Uno de los modelos dejaba descubiertas las casillas de con y sin cebolla, al gusto del consumidor para la polémica más patria posible. En ese debate se cuela la dueña del Picnic, Laura Lastra, quien reconoce abiertamente: "A Coruña es más sincebolista, aproximadamente en una proporción de 7 a 3".
Podría decirse que Lastra es una especie de Steve Jobs de la tortilla de patatas, pues con solamente 24 años y mientras estudiaba le dio por concebir el concepto de Picnic Bar. "No sé si podremos crecer mucho más", advierte sobre el actual volumen de facturación y la perspectiva de futuro. Además, sobre el puesto que ocupa su local en el ranking coruñés se limita a decir: "La competencia viene bien y, afortunadamente, en A Coruña hay muchos tortilleros".














