El ‘olvidado’ nombre de Os Mariñeiros que revive con una exposición: A Zoca
Una nueva muestra en el Ágora, que puede visitarse desde ayer y hasta el próximo 9 de agosto y que se hizo gracias a la colaboración de decenas de personas, da a conocer la tradición de un barrio y el peculiar topónimo por el que los vecinos lo conocen
De entre los cientos de nombres que conforman la toponimia coruñesa, pocos habrá tan desconocidos para los habitantes de la ciudad que el de A Zoca. Pero este barrio, más conocido como Os Mariñeiros, ha tomado ya cartas en el asunto para recordar su pasado y, de paso, aleccionar a sus convecinos sobre esta misteriosa denominación. Y lo ha hecho a través de una exposición fotográfica, en colaboración con el Ayuntamiento, en la que decenas de vecinos de A Zoca cedieron cientos de imágenes de sus familias o del barrio para recuperar la tradición marinera de la zona.
La muestra, bajo el nombre ‘O Barrio da Zoca. Identidade, raíces e memoria dos Mariñeiros’, fue inaugurada ayer en el Ágora, donde podrá visitarse hasta el 9 de agosto. Después será trasladada al centro social del barrio. Al acto acudieron decenas de vecinos emocionados por verse en fotografías de pequeños o al observar en su juventud a familiares que ya no están. Entre ellos estaban Loli Pereira, principal impulsora de la muestra, y Jaime López, presidente de la asociación vecinal, aunque también contó con representación del Ayuntamiento en las figuras de la alcaldesa, Inés Rey, y la concejala Nereida Canosa.
Años de investigación
La muestra, explicó Pereira, es el resultado de un proceso de investigación que los vecinos iniciaron a finales de 2024. “Sentimos muchísima emoción porque los vecinos hicieron el esfuerzo de buscar en sus recuerdos y fueron muy generosos, nos dejaron esas fotos que son un tesoro para ellos”, comentó. “Nos costó un gran esfuerzo, pero la concejalía de Bienestar Social fue rapídisima y les agradezco mucho lo que han hecho”, señaló.
Respecto a la toponimia, la vecina explicaba con sencillez que surgió como algo natural en el barrio, que tuvo su origen en los años 50 como destino de muchos trabajadores del mar. “Mis abuelos y mis padres calzaban siempre la zoca, que es un zapato que hace un ruido muy característico al caminar, y la gente de otras partes de la ciudad le llamaba así. Lo que comenzó siendo un apelativo despectivo terminó por ser acogido por la gente del barrio. Creo que es lo que hay que hacer, reivindicar con orgullo lo que te hace ser lo que eres”, relató.
Uno de los habitantes de A Zoca, Jorge Álvarez, se mostraba en el Ágora igual de contundente sobre la pertenencia al barrio. Abrumado por la cantidad de fotografías de su familia, narraba orgulloso a sus vecinos que había tantas instantáneas de su familia porque su padre, en el año 1961, se trajo de un viaje a Alemania una cámara de gran calidad con la que tomó muchas imágenes a lo largo de los años.
Una de tantas anécdotas que este barrio, como destacó en su intervención la alcaldesa, representa el lado marinero de la ciudad: “O sonido das zocas vai asociado a unha identidade que se asumiu alí como unha forma de vida”. Así, la exposición “permite recoñecer a quenes estiveron antes ca nós, pero tamén a dureza de quenes viven do mar”. En ese sentido, quiso destacar el papel de las mujeres: “As mulleres que remendaban, que percorrían todos os días quilómetros para ir ao mercado, que coidaban das casas, sostiveron a economía das familias. Ante as ausencias e os perigos do mar, mantiveron unido o barrio”. Su historia, y la de todo un ‘olvidado’ topónimo, es ahora colectiva en el Ágora.













