¿Dónde va Alejandro Sanz en A Coruña cuando nadie le ve?
Los vecinos de un barrio de la ciudad han realizado una invitación formal al cantante

Cuando nadie le ve, puede ser o no ser. Lo mismo puede aplicarse esa confesión de Alejandro Sanz en uno de sus temas más reconocibles que la playa de O Portiño, un espacio que todavía camina hacia su normalización y adecuación a la normativa vigente. Sin embargo, entre el cantautor y el arenal coruñés existe una relación que los vecinos de San Pedro de Visma desean explotar. Y nada mejor que el concierto de este sábado en el muelle de Batería para retomar el idilio. "Alejandro Sanz dijo que en O Portiño vio la mejor puesta de sol de su vida, y queremos convertirlo en un icono", decía José Ramón Calvete, presidente de la agrupación de residentes, en unas declaraciones a este diario en 2024.
La idea no se ha ido de la cabeza, hasta el punto de realizar una invitación cantante a Sanz para volver a enamorarse, esa temática tan recurrente en sus letras. "No sé si vendrá, quiero pensar que hará una escapada, pero ya que no puede disfrutar del eclipse desde aquí, está oficialmente invitado a la Tita Rivera o a la foodtruck que tenemos allí. Si ya estuvo una vez, ahora es el momento de repetir y volver a disfrutar de esa puesta de sol que tanto le enamoró", reitera dos años después Calvete.
Lo cierto es que, si Alejandro Sanz toma la palabra y se pasa por O Portiño, se encontrará una situación un tanto extraña: el ambiente festivo de las celebraciones del Carmen, pero también una recién instalada cartelería que recuerda que el baño está prohibido. "Son paradojas de la vida: la playa llena con estos días de calor, y oficialmente el baño prohibido. Hay mucha gente que se mete al mar igualmente, y yo soy uno de ellos", subraya el presidente de los vecinos.
Por si todavía quedan brasas donde una vez hubo un ardiente amor entre Sanz y O Portiño, puede que el mejor plan antes de abandonar la ciudad pase por la procesión de este domingo, desde las 18.00 horas, y la sardiñada popular posterior. No es lo mismo, seguramente, que cuando surgió aquel flechazo. Pero nadie mejor que el rey de los desmayos para recuperar la fuerza de una de las grandes postales de la ciudad.














