La braquiterapia cumple 25 años en A Coruña: “Fuimos de los primeros de España que nos atrevimos con esta técnica”
El Centro Oncológico de Galicia, ubicado en Eirís, llega a los 3.000 pacientes tratados con este tipo de radioterapia y es actualmente el hospital que más implantes de semillas realiza de todo el país

El 6 de julio de 2001 A Coruña hacía historia con el primer paciente tratado con braquiterapia. Suponía un hito por su innovadora técnica, que había llegado a muy pocos hospitales de España en aquel momento, y era una “aventura conjunta” del Centro Oncológico de Galicia (COG), ubicado en Eirís, y el entonces Juan Canalejo. Un acontecimiento que este viernes celebró el equipo del COG, que alcanza los 3.000 implantes desde el inicio del programa y que se ha convertido en el centro nacional que más pacientes trata con este tipo de radioterapia.
“Recuerdo que había bastante expectación aquel día de 2001 y mucha gente en el quirófano: radiofísicos, oncólogos radioterápicos, urólogos y las enfermeras. También contamos con la ayuda de gente externa que ya tenía algo de experiencia”, rememora Carlos Fernández, jefe del servicio de Radiofísica del COG, que viajó junto a Alfonso Mariño, homólogo en la unidad de Oncología Radioterápica y gerente del hospital, a Estados Unidos para aprender esta técnica.
“Tuvimos que ir a formarnos a Seattle, que fue el primer centro que empezó. Curiosamente, ellos se habían formado en Dinamarca y luego pusieron la técnica allí en Estados Unidos”, cuenta el doctor Mariño.
Fernández, que asegura que le sorprendió lo sencillo que fue aprenderla, recuerda lo “emocionante” de enfrentarse a este tipo de retos: “Dentro de España éramos de los primeros que nos atrevíamos y, evidentemente, cuando hay algo nuevo una parte resulta muy interesante pero, por otra parte, también te carga de responsabilidad”.
En concreto, la braquiterapia se utiliza para casos precoces de próstata en los que el tumor está dentro de la glándula. Es una técnica mínimamente invasiva con tasas de control oncológico superiores al 90% y muy pocas complicaciones.
“El primer implante siempre da mucho respeto, estuvimos allí dos horas. Ahora, de media, nos lleva 40 minutos”, indica Mariño sobre los avances de la braquiterapia a lo largo de este cuarto de siglo. De hecho, es casi una técnica ambulatoria. “Si se implanta a las nueve de la mañana, a las dos de la tarde el paciente se puede ir para su casa. No requiere días de hospitalización, no requiere transfusiones, no hay sangrado prácticamente. Es una técnica cómoda para el paciente y la mejora es importante”, resalta.
Ocho en un día
Pero “costó” que los pacientes se fueran adaptando a esta terapia porque “creían, al principio, que lo mejor era operar”. Aunque no está indicada para todos los casos y hay que analizar cada uno de forma individual, sus beneficios para aquellos que sí son candidatos son más que evidentes y así lo demuestran las cifras alcanzadas en estos 25 años de programa, donde se ha llegado a los 3.000 implantes.
“Incluso hemos batido el récord de hacer ocho en una mañana”, celebra Mariño, que quiere agradecer también al resto del equipo que hace posible estas cifras, desde oncólogos hasta técnicos en radioterapia, de quirófano, enfermería, urólogos y radiofísicos.
Y es que pese a que esta técnica cumple un cuarto de siglo años en A Coruña todavía tiene mucho futuro por delante que pasará, previsiblemente, por modalidades que todavía no están implantadas aquí, como la braquiterapia con fuentes que no se dejan de manera permanente en la próstata.












