El calor extremo levanta un tramo del carril bici del Paseo Marítimo
Los expertos descartan que esta llamativa dilatación se deba a una mala ejecución de la estructura

El calor extremo que está sufriendo A Coruña en sus primeros días de verano ya deja ver sus consecuencias. Y es que, si el jueves el parque del Observatorio del Agra do Orzán –inaugurado el pasado mes de abril– mostraba un aspecto ‘desértico’ debido a la falta de césped por las altas temperaturas y la escasez de lluvia, ahora otro pavimento es el afectado por el calor abrasador de este 2026: un tramo del carril bici del Paseo Marítimo.
Entre la Torre de Hércules y Adormideras, muchos han sido los viandantes y ciclistas que, en sus paseos, se dieron cuenta de que, en una de las planchas del carril bici –de unos cinco metros de largo–, había una parte levantada del resto del carril, lo que provocó que más de uno tuviese que cambiar de dirección de forma repentina tras observar el pequeño resalto en la carretera.
El Ayuntamiento procederá a cortar la zona afectada, de unos cinco metros, a lo largo de los próximos días
En concreto, según explicaron desde el Ayuntamiento, esto se debe a la dilatación de las losas por altas temperaturas en el suelo. Expertos consultados coinciden en que, aunque es algo que puede suceder cuando se registran valores de temperatura extremos, esta dilatación parece algo más “heavy” de lo normal. En este sentido, inciden en que este desplazamiento es muy habitual en zonas muy expuestas al sol durante el verano. Al dilatar, si no tienen espacio, se salen para arriba.
De esta forma, se descarta que el problema haya sido provocado por una mala ejecución de la estructura ya que, al haberse construido hace ya varios años, es algo que puede entrar dentro de lo normal. Durante los próximos días, el Ayuntamiento de A Coruña cortará el tramo afectado para ajustarlo a la mayor brevedad posible.
Tiempo de récord
Si bien es una anomalía que un tramo del carril bici del Paseo Marítimo se levante unos cuatro o cinco centímetros, también lo es que hasta en cinco jornadas en lo que va de año –y tan solo hace dos semanas que comenzó el verano– se hayan registrado temperaturas superiores a los 30 grados. Y es que, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), hasta ahora solo en 2003 y en 2022 se había llegado a la barrera de los 30 grados en cuatro ocasiones en pleno mes de julio. Con la jornada del pasado 5 de julio, 2026 se apunta una jornada más de máximas temperaturas –y ya van cinco: 27 de mayo (32), 12 de junio (31,1), 13 de junio (35,9), 4 de julio (31) y 5 de julio (33,9)–, igualando la anomalía de 2003 y 2022, cuando se registraron en todo el curso cinco jornadas por encima de los 30 grados de temperatura. Aunque eso sí, no se habían contabilizado todavía a estas alturas del año.
A pesar de que la urbe está considerada un oasis térmico en España, no es suficiente para librarse de las olas de calor que afectan a todo el país. No sorprende a nadie que, a consecuencia del cambio climático, los últimos años hayan sido también los más calurosos. Sin embargo, la tendencia cálida, salvo pequeñas excepciones, es abrumadora. Tanto es así que, durante las últimas tres décadas se alcanzaron casi las mismas veces los 30 grados que en los 66 años anteriores en los que la agencia estatal tiene registros en la ciudad.













