El precintado del mirador de San Amaro reduce los peligrosos saltos al agua que practican los jóvenes

No es raro encontrar en San Amaro en un día de verano la estampa de jóvenes, muchos de ellos menores, practicando saltos más o menos acrobáticos al agua desde el mirador, o desde el muelle. Para evitar que se estampen contra el fondo del mar, las autoridades lo han prohibido, pero eso no detiene a todos los intrépidos bañistas. Para reforzar la prohibición, desde que comenzó el verano la Policía Local ha precintado el acceso al mirador, y las autoridades consideran que ha surtido efecto. Más o menos, porque no todos han captado el mensaje.
Conviene recordar que este es el primer verano en el que está vigente desde el principio la nueva ordenanza de playas (entró en vigor a finales del verano pasado) que permite sancionar este tipo de comportamientos. Es por eso que estas medidas son novedosas. Las fuentes consultadas aseguran que el precinto ha disuadido a algunos, pero que, cada poco tiempo, algún temerario lo rompe y tienen que sustituirla. Precisamente ayer volvía a ocurrir. La Policía Local acude casi cada día al lugar para reponerlo, y todo vuelve a empezar.
Parecería un sinsentido, pero también es cierto que ya han multado a varios jóvenes a los que han conseguido identificar después de que dieran el salto. Afortunadamente, ninguno resultó herido, pero hay algunos que sí han salido malparados, porque han sido multados por la Policía Local. Ellos o sus padres, de tratarse de menores. Los avisos los hacen los propios bañistas, sensibilizados con el peligro de sufrir una lesión medular que supone para estos imprudentes jóvenes.
Banco de bruma
En todo caso, ayer no hubo mucha actividad porque, alrededor de la una de la tarde, entró en la ciudad proveniente del océano una espesa niebla que puso un abrupto punto final a la agobiante ola de calor que ha padecido la ciudad durante todo el fin de semana. El alivio permitió pasar de 27,7 grados pero bajó hasta los 23.
El termómetro mantendrá una temperatura que a cualquier coruñés normalmente le parecía elevada, pero que resulta muy agradable tras la ola de calor. Para esta semana, las mínimas se mueven en torno a los 17 grados, mientras que las máximas no superarán los 23.














