El Hospital de A Coruña detecta un aumento de complicaciones por el calor en pacientes con patologías
Personas con enfermedades cardiovasculares o medicadas con psicofármacos tienen más riesgo

Las olas de calor en una ciudad que no está acostumbrada empiezan a pasar factura a los pacientes más vulnerables. Desde el Chuac detectan un aumento extraordinario “en las últimas semanas” de las complicaciones en personas con patologías previas, por lo que recuerdan la importancia de estar hidratado aunque no se tenga sed para evitar emergencias médicas graves como los golpes de calor.
“Cuando nuestro cuerpo se expone a temperaturas elevadas, el mecanismo por el que empiezan a producirse los síntomas es la deshidratación. El volumen de agua corporal disminuye y eso repercute en la presión arterial, que hace que tengan más tendencia al mareo. Esa hipotensión puede provocar síncopes y es lo que puede generar complicaciones más graves en pacientes que tienen ya una enfermedad de base”, explica Amparo Díaz, médica de Urgencias del Chuac, que no advierte un alza de consultas por la ola de calor del fin de semana. Sin embargo, sí se ha notado ese agravamiento en la población más susceptible, “sobre todo ancianos y pacientes con determinadas patologías”.
Por un lado, la edad es un factor de riesgo para la deshidratación, lo que hace que los niños y las personas mayores, sean los que más sufren los efectos de las altas temperaturas. “La sed es un mecanismo de alerta, pero este tipo de pacientes no tienen esa sensación”, advierte Díaz.
En cuanto a las patologías, los pacientes con más riesgo son los que tienen enfermedades cardiovasculares o los que padecieron un ictus, por ejemplo. También aquellos con insuficiencia renal o EPOC (enfermedad pulmonar crónica) tienen “menos tolerancia al estrés térmico”. “Incluso los pacientes que toman determinados fármacos para enfermedades mentales graves tienen más riesgo por la medicación”, añade la médica.
Señales de alerta
Por el efecto directo de las altas temperaturas puede aparecer “una emergencia médica muy grave”, el golpe de calor, que provoca que este tipo de pacientes necesiten ingreso en UCI para cuidados específicos. De hecho, Galicia registra una muerte diaria atribuida al calor en lo que va de mes, según los datos del Instituto de Salud Carlos III.
Generalmente el síntoma de alarma suele ser un mareo. “Es lo que suele preocupar a la gente y por lo que consultan”, asegura Díaz. Entre la sintomatología habitual también se encuentran cansancio, debilidad o cefalea.
“En estadios iniciales, con una adecuada hidratación y enfriamiento corporal, como una ducha de agua fría o tibia, se puede mejorar en poco tiempo”, indica la especialista.
También es importante estar a la sombra y usar ropa adecuada, como gorras y otras protecciones. “No hay que confiarse en que se trate de una persona joven o en buena forma física porque el calor puede provocar complicaciones igual”, zanja.
No obstante, los coruñeses tendrán una semana de tregua que comenzó este lunes con la niebla que cubrió la ciudad al mediodía y que hizo bajar los termómetros. Para estos días, se esperan mínimas en torno a los 17 grados, mientras que las máximas no superarán los 23.












