A Coruña afronta el calor abrasante sin una red de refugios climáticos
“Cremos que se vai poder soportar todo e non é así”, señalan expertos, que instan a adaptar la política a la crisis climática

Las olas de calor son menos intensas y frecuentes en A Coruña que en Sevilla o Badajoz, por ejemplo, pero la ciudad, y por lo tanto sus vecinos, están poco habituados a pasar o rozar los 30 grados, como este fin de semana. A pesar de que la urbe está considerada un oasis térmico en España, lo cierto es que carece de una red de refugios climáticos, una medida pionera en Barcelona hace seis años. El Gobierno local prepara el proceso participativo de Coruña Verdea, un proyecto de renaturalización urbana para el que contará con dos millones de euros procedentes de la Fundación Biodiversidad, financiados con fondos europeos Feder.
El objetivo es transformar espacios públicos en corredores verdes o incorporar más vegetación en los barrios con mayor densidad urbana, como la Sagrada Familia, Monte Alto u Oza-Monelos-O Castrillón-Eirís. En definitiva, quitar gris de las calles para poner verde. La medida, si bien es aplaudida por los expertos, es un pequeño paso para dotar a la ciudad de espacios accesibles y públicos para hacer frente al calor.
Y es que, tal y como señala la presidenta de la delegación coruñesa del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG), Ruth Varela, “non temos refuxios climáticos, non temos as vivendas adaptadas nin a cidade adaptada”. La clave, asegura, es “invertir a orde de prioridades. Somos unha das cidades con menor número de sombras e arboredo. Pensamos que se vai poder soportar todo, pero non é así”. A nivel vivienda, pese a que en la actualidad se están tramitando fondos para mejorar la eficiencia energética, Varela sostiene que la ciudad “ten un 90% de pobreza enerxética, tanto en inverno como en verán. E mercar un ventilador é unha medida moi precaria, sobre todo tendo en conta a poboación cada vez máis vulnerable e envellecida”.
Si bien en A Coruña se elaboran más informes de viviendas con medidas correctoras para evaluar deficiencias y proponer soluciones constructivas, “temos un parque de vivenda envellecido e non podemos determinar que certas cuestións son un luxo. Hai vivendas nas que non se pode traballar”. Por ello, añade, desde la Adminsitración “hai que achegar solucións bioclimáticas pasivas, por exemplo en institutos e colexios, que non están preparados para soportar frío e calor”.
La presidenta del COAG coruñés considera que la situación es “insostible” y que cada vez será peor. Así, en las calles, la solución pasa por “crear sombras con pérgolas e arboredo para que a xente teña lugares onde agardar; advertir nas rúas das altas temperaturas e que non se circule por elas en determinados momentos ou mesmo evitalas”. En la ciudad, dice, “non hai sombra en case ningunha rúa, son só os edificios os que provocan sombras”.
La presencia de árboles es “insuficiente” para Varela, y los parques, “a maioría son periféricos e os nenos non poden usar os columpios do que se quentan”. Por todo, insta a plantearse cómo usar “unha cidade na que cada vez máis días ao ano nos coloca nunha situación de vulnerabilidade”.
Destapar el río Monelos
El vicepresidente del Grupo Naturalista Hábitat, Santi Vázquez, comparte el hecho de que, si bien “el escenario de calor abrasante es poco habitual, cada vez va a ser más recurrente”. Con este escenario, “cuanta más sombra, menos impacto hay en el asfalto”. Y para reducir el ‘gris’ de las calles, “hay que seguir trabajando en un plan de infraestructura verde y de infraestructura azul”.
A Coruña cada vez planta más árboles. Sin ir más lejos, la hasta ahora concejala de Infraestructuras, Noemí Díaz, anunció a finales de 2025 que este año la ciudad ganaría 2.000 nuevos ejemplares. Estos, además, se incluirían dentro de la próxima licitación de un plan director de arbolado, algo “imprescindible” para el vicepresidente de Hábitat.
“Es necesario porque hay que buscar las especies adecuadas que plantar. Últimamente se han talado muchos chopos, que son árboles de madera blanca que son fácilmente atacables. Estos árboles ya no se deberían haber plantado, por lo que hay que entender que A Coruña tiene muchos errores del pasado”, afirma. De lo que también carece la urbe es de “cubiertas y tejados verdes, así como de jardines verticales”.
Mientras Santi Vázquez pone en valor el proyecto Coruña Verdea, propone recuperar el proyecto de “destapar algún tramo del río Monelos, lo que daría frescor en las zonas en las que es posible”. Esta medida, incluida en lo denominado como infraestructura azul, sería “un buen avance”. Con todo, el vicepresidente del grupo naturalista cree que todavía “hay margen para prepararnos y adoptar soluciones basadas en la naturaleza, pero la ciudad ya tiene dificultades en su fisionomía”.
Consejos farmacéuticos
La secretaria de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña, Marga Muñoz, recuerda los consejos que la población debería seguir en episodios de olas de calor. “Hay que protegerse del sol, venga o no venga ola de calor. Mucha gente coge medicamentos que son fotosensibilizantes que pueden dar reacción al sol. Con o sin medicación hay que ponerse protección solar, y ya no solo ponerla, sino reponerla cada dos horas”, dice.
También es necesario “beber mucha agua. Hay edades en la que no se percibe esa sensación de sed, pero hay que beber igual. En las horas de mayor radiación solar nunca se debería estar bajo el sol, además de intentar no hacer ejercicio en esas horas”.
Circuito de respuesta “urxente” para personas sin hogar
El BNG llevó a pleno el pasado jueves una moción para instar al Gobierno local a redactar e implantar un Protocolo Municipal de Actuación ante Olas de Calor. Este protocolo, señaló el concejal David Soto, “debería identificar os sectores da poboación que sofren máis risco, como persoas maiores” y llevar a cabo “unha serie de actuacións urbanísticas”. La edil de Bienestar Social, Nereida Canosa, recordó que “no caso das persoas sen fogar existe un circuito de resposta urxente neste caso”, así como en el de personas mayores o dependientes.













