Vuelven a casa los dos bomberos coruñeses que participaron en el operativo en Venezuela
“Aquí no te vas hasta que terminas el trabajo pero allí siempre te queda la duda”, explican Blanco y Hermida

Con sirenas y aplausos. Así fueron recibidos este sábado Carlos Blanco y David Hermida, ambos coruñeses y nacidos en 1975, a su llegada al Parque de Bomberos de A Grela tras haber participado en el dispositivo español en el doble terremoto de Venezuela. Entre quienes acudieron a su llegada estaban sus familias y Fernanda y Eva, dos venezolanas residentes en Santa Cruz, que les entregaron a cada uno un pan de jamón y una torta “hechos con mucho cariño” como agradecimiento por haber colaborado en las labores de rescate en su país.
Era la primera vez para ambos en una catástrofe de tal dimensión que aseguran que todavía tienen que tomarse unos días para digerirla. Aunque nunca han estado en una guerra, creen que debe de parecerse mucho a lo que vieron, con mucha destrucción, bastante caos y poca coordinación.
Trabajaron, junto con otros cuatro compañeros de Ferrol, en varias zonas de La Guaira, junto con tres perros, “dos asturianos y uno de Logroño, de lo mejor de España”. Estos animales “solo buscan vivos” así que, si no señalaban nada, pasaban a buscar en otra zona.
Por desgracia, no pudieron rescatar a nadie con vida aunque su labor sobre el terreno también ayuda y mucho. “El descarte de que haya alguna persona viva es muy importante –afirma David Hermida–, la familia te agradece que les expliques cuál es la situación y saber que ya no se puede hacer nada por ellos”. “Sempre teñen a fe de atopalos con vida pero así poden pechar ese capítulo”, apostilla Blanco. Entonces entran otros equipos, con material más pesado, para recuperar los cadáveres.
Tanto Blanco como Hermida han recibido entrenamiento específico para estas labores de rescate pero la diferencia con su día a día en A Coruña es notable: “Aquí no te vas hasta que no terminas el trabajo pero allí... siempre te queda la duda”, explican.














