A Coruña llega a los 30 grados por cuarta vez en lo que va de 2026
Solo en 2003 y 2022 se habían registrado a estas alturas del año tantas jornadas abrasantes

A Coruña vive este sábado una nueva jornada de calor abrasante. En plena alerta roja por ola de calor -la Xunta amplió a 138 el número de ayuntamientos en aviso-, a los coruñeses no les quedó otro remedio que refugiarse en sus casas o que acudir en masa nuevamente a los arenales de la ciudad. Y es que, por cuarta vez en lo que va de año, los termómetros superaron los 30 grados de temperatura. Una anomalía que, en los 96 años en los que la estación del Observatorio de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene datos en la ciudad, solo se había registrado dos veces a estas alturas del año: 2003 y 2022.
De hecho, no hizo falta que empezase el verano para que el mercurio subiese a los 30. En este caso, a los 32. Ocurrió el 27 de mayo, aunque anteriormente ya se habían contabilizado en varias jornadas de abril y de este mismo mes temperaturas superiores a los 25 grados. Apenas dos semanas después, el 12 de junio registró 31,1; y al día siguiente, 35,9, el valor más alto de temperatura de un mes de junio y el segundo de la serie histórica, solo por detrás de los 39,6 del 28 de agosto de 1961. Durante esa jornada, el intenso calor no solo se notó en el centro de la ciudad, donde la Aemet tiene sus medidores, sino también a las afueras. De hecho, el aeropuerto de Alvedro, donde también hay una estación meteorológica estatal 'ardió' a 37,2 grados.
Ya con el verano empezado, los expertos auguraban temperaturas de nuevo cálidas para la festividad de San Juan, una de las fechas marcadas en el calendario festivo coruñés. Finalmente, pese a registrar durante tres jornadas (21, 22 y 23 de junio) valores por encima de los 26 grados, el pico se quedó en 29,6, el propio día 23. Unos hechos que la Aemet define como “atípicos” y que, si bien se ven influenciados por las consecuencias del calentamiento global, no dejan de ser una “cuestión aleatoria”.
Asalto a las playas
Durante este sábado, muchos fueron los coruñeses que abarrotaron las playas de la ciudad desde la mañana. Y es que, a las 11.00 horas, el mercurio ya había subido a los 25 grados. De hecho, se mantuvo en valores similares hasta primera hora de la tarde, cuando, pasadas las 17.20 horas, el Observatorio registró 31 grados. A esa hora, poco espacio había en los arenales de la ciudad para posar la toalla. En Riazor, Orzán y Oza, los socorristas avisaban cada cierto tiempo por megafonía de la importancia de estar hidratados y, así, evitar posibles golpes de calor.
No obstante, la jornada de este sábado no será la peor de esta segunda ola de calor del verano. En este sentido, la Aemet prevé temperaturas que incluso podrían llegar a los 34 grados a lo largo del domingo. Para el lunes, se esperan que bajen un poco los valores máximos, aunque los termómetros podrían llegar a los 28; y, a partir del martes, se esperan mínimas de 16 y máximas de 23 y 24 grados.















