Ramón Núñez: “Gastón era el único del Aquarium al que los niños conocían por su nombre”
“Verle comer era una cosa digna de ver”, recuerda el creador de los Museos Científicos Coruñeses

Ramón Núñez, creador de los Museos Científicos Coruñeses ya jubilado, recibió este viernes por la mañana con la lógica tristeza la noticia de la muerte del tiburón Gastón. “Es innegable que los tiburones tienen un atractivo especial, por la película de Spielberg, y Gastón lo tenía en nuestro Aquarium. Es el único al que los niños conocían por su nombre, y eso de conocer el nombre crea un tipo de vínculo muy especial. Las focas también tienen nombren, pero solo las distinguen los cuidadores”, precisó.
“Era el más grande de todos los que viven allí, y verle comer era una cosa digna de ver, la gente tenía miedo porque te imaginas en el animal una agresividad de película”, añadió.
Recordó su llegada a la ciudad. “Lo compramos a un acuario de Brest, aprovechando que allí tenía problemas con otros de su especie. Había venido con él Antonio Vilar, que fue su cuidador principal durante muchos años”. A su juicio, Gastón era “uno de los atractivos principales” de la sala Nautilus, pero “para mí personalmente lo que tiene más relevancia, el gran atractivo de ese espacio, es su concepción”. “Estás en una sala con una gran variedad de especies rodeado de mar 360 grados, en algunas partes tienes la sensación de no ver el fondo, así que te sientes como el capitán Nemo”, argumenta.
Para acabar, hizo un apunte científico sobre la edad del escualo: "Tenía del orden de los 30 años. Es una longevidad muy alta. En libertad, un tiburón toro rara vez pasa de los 20 o 25".















