Cinco años sin Samuel Luiz: “Fue la máxima expresión de la violencia”
ALAS A Coruña llevó a cabo un homenaje y una ofrenda floral en memoria del joven asesinado en el Paseo Marítimo

El daño es irreparable, pero la sentencia del juicio por el asesinato de Samuel Luiz sentó un precedente en la justicia española al confirmar la agravante de discriminación por condición sexual para el principal acusado y condenado, Diego Montaña. Cinco años han pasado desde que este comenzase una brutal paliza que puso fin a la vida del joven de 24 años.
Fue el 3 de julio de 2021 cuando a Samuel lo mataron por ‘maricón’, porque lo hicieron al grito de “maricón”. Y pese a parecer sencillo, la idea tardó en calar en el discurso público, hasta que el fallo de la magistrada, tras el veredicto de un jurado popular que lo tuvo claro, llegó con contundencia: “La animadversión y desprecio hacia la identidad sexual que atribuyó –Montaña– a Samuel fue el elemento trascendente que determinó su actuación, determinando que se haya actuado por una razón discriminatoria por razón de orientación sexual”.
El juicio por el asesinato de Samuel terminó el 24 de noviembre de 2024. El jurado popular declaró culpables a Diego Montaña, Alejandro Freire, Kaio Amaral y Alejandro Míguez, mientras absolvió a Katy Silva. La magistrada impuso las penas: 24 años de cárcel para Montaña; 20 para Freire; 20 años y seis meses para Amaral; y diez años para Míguez. Este último, no obstante, fue absuelto por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, una medida ratificada por el Tribunal Supremo.
A día de hoy, Samuel se ha convertido en el símbolo de la lucha contra la Lgtbifobia. Y en el quinto aniversario de su fallecimiento, la asociación ALAS A Coruña, que ejerció la acusación popular en el juicio, convocó a toda la ciudadanía a formar parte de un homenaje por el joven que en la actualidad tendría 29 años. “La Lgtbifobia sigue existiendo con los discursos de odio que hay que atajar, pero hoy nadie pondría en tela de juicio que una agresión como esta es homofobia”, señala la expresidenta de ALAS, Ana G. Fernández. Esta, además, asegura que el asesinato de Samuel instó a mucha gente del colectivo Lgtbi a “empezar a hablar de una violencia ordinaria que sigue estando. Existe una narrativa de que tenemos privilegios, y no, no tenemos privilegios sobre el resto de la sociedad. Esta violencia tan normalizada que seguimos sufriendo día a día tiene como máxima expresión el asesinato de Samuel”.
La sociedad, en estos años, “ha evolucionado”, pero los discursos de odio conforman el problema actual. “La gente se cree impune en las redes, pero de momento estamos consiguiendo que haya una contención de las redes a la calle. El reto es que esto no ocurra, pero para ello hay que educar y desmontar bulos. Hay un retroceso muy visible en las redes”, añade Fernández.
Decenas de personas acudieron este viernes a la avenida de Buenos Aires, el lugar donde Samuel falleció el fatídico 3 de julio de 2021. En el acto se guardó un minuto de silencio y la saxofonista Sophie Simons, colaboradora altruista de este homenaje desde su primera edición, interpretó dos piezas musicales, para concluir con una ofrenda floral en memoria del joven al que le arrebataron la vida.
“Fue una cacería a través de un ataque grupal”, dijo la fiscal
El jurado del juicio llevó a cabo una de las deliberaciones más largas de este país. La fiscal del caso, Olga Serrano, llegó a tildar los hechos de “cacería”: “Una manada de lobos sale a cazar y tiene como objetivo una presa. Unos atacan, dan dentelladas, mientras otros impiden que el resto pueda auxiliar a la víctima, teniendo como objetivo causarle la muerte”. Matizó que “los lobos cazan para sobrevivir. Los seres humanos son los únicos seres vivos que matan por regodearse. Fue una cacería a través de un ataque grupal y todos participaron en la fiesta de su cacería”.














