La víctima del crimen de Los Rosales recibió al menos cuatro puñaladas
Varios familiares y allegados organizaron el miércoles un homenaje en el lugar de los hechos

La Policía Nacional continúa con las pesquisas para detener al autor de la muerte de un vecino de unos cincuenta años del Grupo de Viviendas María Pita que fue acuchillado por un hombre embozado cuando paseaba por una zona verde de Los Rosales. Tras finalizar la autopsia, su cuerpo fue entregado a la familia, que lo enterrará en la parroquia de San Pedro de Visma. Fuentes cercanas a la investigación señalan que recibió al menos cuatro puñaladas antes de morir, con una de ellas hiriéndole fatalmente en el cuello.
Familiares y conocidos se reunieron este miércoles en el punto exacto donde fue asesinada la víctima para depositar una corona de flores y pronunciar unas palabras de recuerdo. La mayoría lo recordaba como un hombre tranquilo que se dedicaba a pasear a su perro y que era amable con los niños. Un discurso que casa mal con sus antecedentes violentos que le llevaron a la cárcel en varias ocasiones.
En todo caso, la Jefatura Superior de la Policía Nacional no ha anunciado todavía ningún avance en sus investigaciones. Se ha interrogado a muchas personas, y una de ellas, con antecedentes de violencia con arma blanca, un vecino de Labañou con problemas mentales, fue detenido pero, en principio, no por cargos relacionados con este crimen.
Por otro lado, los vecinos conocen al individuo de manos tatuadas que se ha publicado como el principal sospechoso. Las fuentes consultadas por El Ideal Gallego confirman que el sujeto es vecino de la zona y que se había enzarzado en una disputa con la víctima en San Juan. Pero los residentes de la zona señalan que ambos eran amigos, que todo se debió al alcohol, y que lo zanjaron con un abrazo, así que no creen que le guardara tanto rencor como para apuñalarlo.
Sobre ese particular, la Policía Nacional insiste: “No se descarta nada”. Desde luego, el hecho de que la agresión no fuera precedida de una pelea parece indicar que hay premeditación, pero el lugar donde ocurrió todo, detrás de un edificio y enfrente de un colegio, a las 13.30 horas del domingo, hace que los testigos escaseen.













