El primer exoesqueleto para evitar que los cuidadores se lesionen la espalda da sus primeros pasos en A Coruña
Este dispositivo, que forma parte de un proyecto en colaboración con Portugal, se empezará a probar en hospitales, residencias y domicilios en los próximos meses

Más del 30% de las bajas laborales en el sector sanitario tienen como origen las lesiones musculoesqueléticas, sobre todo de lumbares y dorsales, muchas de ellas provocadas por mover a pacientes en posturas forzadas o mal ejecutadas, bien sea porque no saben hacerlo de otra forma o porque no tienen otra opción. Para remediar este problema y frenar el desgaste físico y sus evidentes facturas, ha nacido en A Coruña la solución: el primer exoesqueleto diseñado específicamente para cuidadores.
Este dispositivo, que se prevé que se ponga en marcha en los próximos meses en entornos de prueba, forma parte de un proyecto transfronterizo entre España y el norte de Portugal financiado con fondos Feder. Liderados desde la Escuela Universitaria de Relaciones Laborales de A Coruña (Erlac), en él participan varias entidades de diversos puntos de la comunidad gallega y lusa, como la Universidad de A Coruña (liderado desde el Campus de Ferrol), hasta el hospital HULA de Lugo, la Agencia Gallega de Conocimiento en Salud (ACIS), el Clúster de Saúde de Galicia y centros del norte de Portugal, como la Unidade Local de Saúde do Alto Ave o la Universidade do Minho.

El hecho de que participen expertos de campos tan diversos hace que este proyecto, que se articula en varias fases, sea tan preciso. Tal y como explicaron este martes en la presentación, que tuvo lugar en el Club Cámara Noroeste, primero se analizarán los problemas habituales que tienen a diario estas personas cuidadoras y a partir de ahí se diseña el aparato, que se articula como una especie de "armadura" para reducir posturas forzadas y el esfuerzo físico derivado de movilizar a los pacientes.
"Nuestra columna no está pensada para desplazar cargas laterales, ni siquiera en posición de inclinación", recordó la subdirectora de humanización del área sanitaria de Lugo, Pilar Rodríguez Ledo. Por ello, este exoesqueleto está pensado tanto para su uso en hospitales como para residencias e incluso para domicilios de particulares.
Calendario
La presentación de este martes supuso el pistoletazo de salida de este proyecto, que se denomina Poctep Exocare, que ya tiene en marcha su fase de análisis de las necesidades de los cuidadores en el día a día.
La evaluación real en hospitales y otros centros, desde residencias mayores a centros de discapacidad y los domicilios se espera que se ponga en marcha "en los próximos meses", donde se observará con lupa si este aparato es realmente útil en el día a día de los profesionales, además de comprobar su evidencia científica respecto a las mejoras físicas que se espera que tengan los cuidadores.
"Detrás de cada lesión, hay un trabajador que ve comprometida su salud y su calidad de vida", recuerda Jesús Vázquez Forno, decano-director de la Erlac. Por ello, tras este paso, el exoesqueleto se rediseñará para incluir todas las mejoras o corregir los errores previos una vez se detecten en la práctica real en los entornos de uso habitual.
Además, también se crearán formaciones destinadas a los profesionales, todo ello con el horizonte de finalizar el proyecto en diciembre de 2028, tras una inversión superior a un millón de euros.














