Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
El Ideal Gallego Fundado en 1917

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
A Coruña

El acusado de empotrar su coche contra un bar de Os Mallos acepta 14 años de prisión

La dueña del local, O Pinchiño, asegura tener miedo tras el suceso, por el que perdió “toda la clientela de la noche a la mañana”

El acusado, en el juicio
El acusado, en el juicio
Carlota Blanco
banner-620x50
0620_bonilla_redideal_251121_veronica.gif
0620_wayalia_redideal_251121_carlos.gif
liceo620
MCDONALDS 620X50

Hace casi dos años empotró su coche hasta en dos ocasiones contra el bar O Pinchiño, en la calle Europa (Os Mallos) para, posteriormente, darse a la fuga. En la terraza había clientes, pero su objetivo, presuntamente, era arrollar a la pareja de su exnovia. Aquel 10 de agosto de 2024 se llevó por delante a todos los que no pudieron esquivarlo, y este martes acudió a la Audiencia Provincial de A Coruña como acusado de cinco delitos de homicidio en grado de tentativa, conducción con manifiesto desprecio por la vida de los demás y lesiones.

El hombre, que llegó a la Audiencia Provincial directo desde prisión, aceptó catorce años y seis meses de cárcel, así como el pago de una multa de 180 euros. Reconoció los hechos y pactó una rebaja de condena, ya que el Ministerio Público pedía 29 años de pena. Lo hizo tras un acuerdo de la responsabilidad penal, alcanzado entre la Fiscalía, las acusaciones particulares y la defensa. El abogado del acusado, Manuel Ferreiro, explicó que la rebaja de la condena incluye la atenuante de reparación de parte del daño causado y otra de “anomalía psíquica”, ya que “tiene varios trastornos mentales de larga evolución”. Así, se acordaron dos años de prisión por el delito de conducción temeraria; dos años y medio por cada uno de los cinco homicidios en grado de tentativa; y el pago de una multa de 180 euros por lesiones leves.

En cuanto a la ejecución de privación de libertad, según ha concretado el magistrado presidente, se aplicará un principio de cumplimiento de penas que es el triple de la pena más alta. Así, el ya condenado estará “un máximo de siete años y medio en la cárcel, contando el tiempo ingresado en prisión provisional”.

Para determinar la responsabilidad civil, es decir, la cuantía de las indemnizaciones por los daños morales causados a los afectados, el juicio continuará mañana. “Pedimos los daños del local que están cuantificados por los peritos judiciales en 24.000 euros, los gastos derivados del cese de actividad y daños emergentes a mayores”, detalló Eduardo Astray, el abogado de la dueña del bar. En este sentido, la propietaria de O Pinchiño, quien también resultó herida en el incidente, declaró que su establecimiento estuvo cerrado más de dos meses. “Perdí toda mi clientela de la noche a la mañana, mucha gente no viene porque tiene miedo de estar sentada allí”. Además, ella misma reconoció tener miedo.

Los hechos

Según la Fiscalía, la agresión se fraguó horas antes, cuando en el barrio se vivió un episodio de agresión entre una pareja, que terminó con la mujer esposada y trasladada al hospital. En otro establecimiento hostelero, el condenado se encontró con la mujer, que le contó lo sucedido y le pidió que la llevase a casa.

Horas después, al filo de la medianoche, el hombre se encontraba estacionado frente al bar O Pinchiño, en cuya terraza había unas 15 personas, cuando la mujer llegó y le recriminó lo sucedido a su pareja, que también se encontraba allí. En un momento dado, mientras veía la discusión entre ambos, el procesado decidió intervenir, y, “siendo consciente del riesgo que la maniobra que iba realizar suponía para la pluralidad de personas que se encontraban en la terraza, entre ellas una en silla de ruedas”, dirigió su vehículo con las luces apagadas y a gran velocidad hacia ellos, se subió a la acera y lo detuvo tras impactar contra una mampara que la delimitaba con la vía pública.

Posteriormente, dio marcha atrás y volvió a impactar el vehículo hacia el bar, impactando sobre su mesa y provocando que cayesen al suelo. El preso se bajó entonces del coche y comenzó a golpear a la pareja de la mujer, por lo que tuvo que ser separado por otros clientes. Él se introdujo de nuevo en su coche y dio marcha atrás para acelerar de nuevo, hasta introducirse en el local.

0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina.gif
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
PRIMERA-LINEA-620
lacabaña620