Miguel Lorenzo: "Ni he pedido disculpas ni me he retractado"
El líder del PP acudió al acto de conciliación con la alcaldesa, que amenaza con denunciarlo por afirmar que presionaba a unas funcionarias

Hace tiempo que la política municipal ha adoptado un tono bronco, de los que los partidos que componen la Corporación municipal se acusan mutuamente de ser los principales responsables. El resultado son escenas como la que se vivió hoy, en el que el líder de la oposición, Miguel Lorenzo, del PP, acudió a los tribunales a un acto de conciliación con la alcaldesa, Inés Rey. Era un puro trámite que marca la ley porque, como declaró el propio Lorenzo, no pensaba echarse atrás: “Ni he pedido disculpas ni me he retractado”.
En realidad, la alcaldesa no acudió a la cita, porque no estaba obligada a ello, como tampoco Lorenzo. Ella envió a su representante legal, aunque hubiera podido ir ella misma, (dado que es abogada de profesión, igual que Lorenzo). Hay que decir que, en un principio, la alcaldesa había impulsado el trámite a través de la asesoría jurídica municipal, pero este desistió en el acto de conciliación por entender que el caso lo llevaba Rey a título personal.
El asunto es como sigue: en noviembre, Lorenzo había acusado a Inés Rey de presionar a tres funcionarias sobre el asunto de las obras irregulares en unos pisos propiedad del portavoz del Gobierno local, José Manuel Lage. Se sospechaba que este había convertido unas oficinas en viviendas sin la preceptiva licencia, lo que generó un escándalo que atizaron tanto el PP como el PSOE. Finalmente, la Fiscalía archivo el caso.
Lorenzo insinuó en un pleno que las tres funcionarias habían sido llamadas al despacho de Rey para ser “acosadas” en un intento de cubrir la irregularidad, porque entregaron la documentación referida al caso. Según Lorenzo, solo “verbalizó” lo que ya se sabía.
Para Rey, se trata de una “falsedad grave” y ya había anunciado en diciembre que lo llevaría al juzgado, pero el trámite legal exige que primero ambas partes acudan al juzgado para intentar llegar a un acuerdo amistoso. De ahí el acto de conciliación, que duró apenas diez minutos y que concluyó, como había de esperar, sin ningún acuerdo.
La portavoz municipal del BNG, Avia Veira, afeó a los dos principales partidos su comportamiento. “Vexo o PP e a alcaldesa moi nunha dinámica de Sálvame de Lux ou do Hola, dunha política de cotilleo que non ten nada a ver coas necesidades ou os problemas da xente”, consideró la también candidata a alcaldesa por el Bloque en las próximas municipales.












