Óscar Blanco | “Me gustaría ir a 1905, la última vez que hubo aquí un eclipse total, y ver cómo se vivió en Coruña”
Coruñés de la zona de Riazor, pasea por la Marina, los Cantones o la plaza de Lugo y tiene la Casa de las Ciencias y, sobre todo, el Planetario como un lugar que le marcó profundamente

Óscar Blanco Varela (A Coruña, 1974) empezó a mirar las estrellas cuando era muy pequeño y desde entonces no ha parado. Es presidente de la Agrupación Astronómica Coruñesa Io y dirige el Centro Astronómico Trevinca, en A Veiga, en donde pasa mucho tiempo ejerciendo como divulgador científico. Lleva nueve eclipses totales a sus espaldas y ahora podrá ver uno en casa.
¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de A Coruña?
Es muy localizado. Recuerdo estar en un lugar que repetía de vez en cuando, que es la hamburguesería Jumbo. Que tiene más años que... bueno, por lo menos tiene los que tengo yo. Mi abuela paterna y mis abuelos maternos vivían en los Mallos y un día a la semana se visitaban. El Jumbo es muy mítico.
¿Si le pregunto de qué barrio es, qué responde?
Siempre cerca del mar o respirando el mar. Yo me considero de la zona de Riazor, que es donde más he estado viviendo.
“Dónde voy a ver el eclipse es la pregunta del millón. No sé todavía la respuesta. Este va a ser mi décimo eclipse total de sol y tengo la ilusión de verlo en mi entorno”
¿A dónde fue al colegio?
A Jesuitinas y a Maristas, que tenían un convenio y, cuando acababas la EGB, pasabas a hacer el BUP y el COU a Maristas. He vuelto en alguna ocasión, pero ya como exalumno a dar charlas de mi tema, la astronomía.
¿Qué tal estudiante era?
La verdad es que no muy bueno...
Pues tiene pinta de todo lo contrario...
Siempre he estado mirando a las estrellas y un poco disperso. Iba sacando los cursos, sinceramente, sin estudiar demasiado. Pero no con notazas.
Y en esa época, ¿qué decía que quería ser de mayor?
De pequeño quería ser piloto de aviación. Siempre me gustó. A día de hoy me sigue apasionando ese mundo. Y no lo fui por circunstancias, porque no era tan fácil entonces y había que irse; ahora es muy sencillo. Si hubiese nacido veinte o treinta años más tarde, podría haber acabado ahí. Pero, bueno, también acabé en algo que me gusta mucho.
¿Y qué estudió al final?
Yo estudié Empresariales.
No tiene mucho que ver con la astronomía ni la divulgación...
Nada, nada que ver.
“Llevo treinta años y pico de socio. Como deportivista, he vivido la época dorada, la época no tan dorada y esperemos que ahora vuelva una época buena”
¿Y cómo acabó ahí?
Circunstancias. Lo típico: empresa familiar, terminas, no tenías muy claro lo que querías hacer y haces algo que es bastante genérico y que te puede valer para muchas cosas. Estudié aquí, en la UDC, y, de hecho, trabajé en esa empresa familiar. Luego, ya con un socio, montamos otra empresa.
Entiendo que, de alguna manera, ese punto de vista también sirvió para su trabajo de ahora.
Pues sí, porque al final, como hacía labor comercial, tener que estar con gente, visitar muchos lugares y hablar con muchas personas me supuso un aprendizaje a la hora de enfrentarme a lo que hago a día de hoy, que es hablar mucho en público. Supongo que sí, que es una escuela muy buena la labor comercial.
¿Y cómo acaba en todo esto de la divulgación científica?
A mí me gustaba la astronomía desde niño, desde muy niño. Con cinco o seis años ya me gustaba mirar las estrellas. Veraneaba –de hecho, seguimos teniendo una casa– en Arillo y ahí es donde fue mi primer contacto con el cielo. También me coincidió la época de la emisión de ‘Cosmos’, de Carl Sagan, que es un clásico, pero en mi generación es bastante común. Ese cóctel fue la chispa. Y, posteriormente, aquí donde nos encontramos [el Planetario], está el germen de lo que luego fue la Agrupación Astronómica Coruña Io, que presidí en esa primera etapa y actualmente vuelvo a ser presidente. Necesitábamos gente dispuesta a hablar en público, para dar charlas, hacer talleres y me metí ahí. Trasladé mi pasión personal a esto.
¿Por eso ha elegido este sitio para hacer la foto?
En mi infancia vivía aquí cerquita, en la zona de Pla y Cancela. Años antes de que esta Casa de las Ciencias empezara a funcionar, merendaba y pasaba las tardes en el parque, o sea que para mí este es un lugar emblemático. Recuerdo muy bien cuando abrió al público la Casa de las Ciencias. Ese primer día ya vine. Y ya, trasladado al mundo de la astronomía, pues significa el resto de mi vida.
¿Por qué lugares de la ciudad le gusta pasear?
Soy de andar siempre que puedo. Las zonas clásicas de plaza de Lugo, Cantones, Marina es donde más me gusta pasear.
Sin embargo, esta no es una ciudad en la que se vean muy bien las estrellas...
Bueno, no es nada fuera de lo habitual. En ambientes urbanos es normal o hemos normalizado que la contaminación humana nos haya robado las estrellas. Aun así, tenemos la suerte de que relativamente cerca, sin necesidad de hacerse horas y horas de coche, podemos ver un cielo bastante decente, que no es tan fácil en otros lugares.
Tenemos que hablar del eclipse del 12 de agosto porque es el acontecimiento astronómico del siglo. ¿Dónde va a verlo?
Esa es la pregunta del millón. No sé todavía la respuesta. Este va a ser mi décimo eclipse total de sol y tengo la ilusión de verlo en mi entorno, en mi ciudad o aquí al lado, en el Concello de Oleiros. Quiero verlo aquí o con la ciudad a la vista; tengo especial ilusión de verlo con mi familia.
¿Qué echa de menos de su ciudad cuando no está aquí?
Soy morriñento y muy de Coruña pero no tengo ningún problema en estar fuera una temporada. Me gusta viajar, he visto mucho mundo, pero volver a casa y sentir ese ambiente, ese olor, esa brisa... es algo que me llama a volver siempre. Por suerte, cuando me voy, tampoco me voy tanto tiempo, así que no me da tiempo a echarlo de menos.
¿De qué presume fuera? Tengo entendido que, entre otras cosas, de deportivista...
Soy muy deportivista. Desde muy pequeño iba a Riazor. Acompañaba a mi padre, luego ya me hice socio y llevo treinta y pico años de socio. He vivido la época dorada, la época no tan dorada y esperemos que ahora vuelva una época buena.
Si tuviera una máquina del tiempo, ¿a qué época le gustaría ir?
A principios del siglo XX. Fue un momento para la ciudad bastante importante, cuando se realizaron muchísimas obras emblemáticas del modernismo coruñés. Y, concretamente, al año 1905, al 30 de agosto de 1905. Habría sido un buen momento porque fue la última vez que hubo un eclipse total de sol. Me gustaría saber cómo se vivió aquí aquel eclipse.
Preguntas cascarilleiras
¿Churros de Bonilla o churros del Timón?
He sido, sobre todo en mis años más jóvenes, más de Bonilla o de ir a Bonilla. Pero bueno, me gustan ambos.
¿Monte de San Pedro o jardines de Méndez Núñez?
Me gustan los dos, por supuesto. Uno, por sus amplias vistas, que es San Pedro, pero si me tengo que quedar con una zona, yo creo que son más atractivos para pasear y para combinar también el paisaje urbano, los jardines de Méndez Núñez. Y por la infancia también: la foto de los míticos carritos de caballos delante de lo que es la Terraza. Esa infancia la tuve también.
¿Calle de la Estrella o calle de la Barrera?
Pues yo creo que más de la Barrera. Es como el final del recorrido que vas haciendo y en la Barrera, en mis años de salir, más que ahora, era donde más horas o más rato pasaba de la zona de los vinos.
¿Bebe agua de Emalcsa o agua embotellada?
Embotellada. Bebo la del grifo, por supuesto, pero bueno, tengo el paladar bastante exquisito con el agua embotellada y a veces pues te acostumbras.
¿Playa de Riazor o playa del Orzán?
Siendo de la zona de Riazor, evidentemente soy muy de Riazor, pero como playa, playa con mejores atardeceres y sensación de arena y tal, pues el Orzán. Aunque yo soy más de playas del entorno, no tanto de la ciudad. De la zona de Mera o incluso yendo hacia Costa Norte, hay playas fantásticas. Pero bueno, entre las dos me quedaría con Orzán.
¿Va a pie por la ciudad o motorizado?
Pues cada vez más andando y en bici. El coche lo uso mucho menos que antes. Esta es una ciudad muy cómoda para eso. Soy usuario de bici Coruña y la verdad es que lo utilizo bastante.
En helados, ¿es de los tradicionales de la Colón o de sabores más modernos como Bico de Xeado?
Yo soy de toda la vida, de la Colón y de limón. Es que más clásico no puedo ser.
¿Es más de una verbena o de un concierto?
De concierto.
¿Alguno que fuera especial?
Yo soy muy fan de Depeche Mode y lo he visto muchísimas veces. Me quedó una pena que en el año 93, que fue año Xacobeo, que iba a haber un concierto de Depeche Mode en Coruña pero, en el último momento, se cambió para Pontevedra. Lo fui a ver allí, pero me quedó esa espina de que nunca voy a ver a mi grupo favorito en mi ciudad. No sé, aún siguen, así que a lo mejor hay suerte todavía.
¿Es más de Carnaval o de San Juan?
De San Juan. Sin ser superfan de lo que hoy en día es esa fiesta, pero me gusta mucho el ambiente en las calles, las sardinas por los barrios. Y cada vez menos lo del ambiente de la playa.
¿Dice más veces chorbo o dice más veces neno?
Poco digo las dos pero, de decir una, digo neno. Creo que en un año la puedo decir una vez.












