Cómo mantener la fe y el papel que jugará A Coruña para ayudar a Venezuela
Más de 400 personas llenaron la iglesia de Os Castros en una misa de recuerdo en la que el mensaje fue claro: "Tenemos una misión; desde aquí, ayudar a los que están allí"

Más de 400 personas asistieron a la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en el barrio de Os Castros, para la misa en recuerdo de los fallecidos en los terremotos de Venezuela, muchos de ellos familiares o vinculados directamente con coruñeses de nacimiento o de adopción. Fue un acto duro, con momentos de duelo en los que los silencios clamaban angustia y dolor, pero también transmitió esperanza y una misión para los que están aquí: ahora entran a jugar un papel clave al otro lado del charco.
Muchos de los presentes ni siquiera se consideraban a sí mismos religiosos, creyentes o practicantes. Pero se trataba de solidaridad, respeto y duelo. De acompañar y apoyar. Ofició el padre Piero Rella, un venezolano muy vinculado con el barrio con la Hermandad Venezolana de Galicia-Coruña (Hevega). No es fácil decirlo, y mucho menos de asimilar, pero el mensaje que quiso trasladar fue de esperanza. “Tenemos una misión: desde aquí, ayudar a los que están allá”, subrayó. Y esa ayuda comenzó con el envío por parte de la hermandad de 15 cajas de ayuda humanitaria, con zumos, medicamentos y pañales. A pesar de que este envío se canaliza a través del Dépor, Hevega también se encuentra gestionando la acción civil con grupos con los que lleva años trabajando y financiando.
Incluso las asociaciones, empresas y organizaciones sin ánimo de lucro que se han organizado para la recogida de material se han visto desbordadas y sorprendidas por la ola de solidaridad de los coruñeses. Algunos, como Marco, sienten una necesidad de ayudar a quienes en su día ayudaron a su familia. “Mi familia se fue hace mucho tiempo a buscar un futuro mejor, y a los coruñeses siempre nos acogieron con los brazos abiertos. Ahora nos toca ayudar a nosotros con lo poco que podemos”, dice.













