
Seguramente, entre los incondicionales de La Reina del Flow y los que en su día se volvieron locos con los hits de Locomía hay, al menos, dos generaciones. Sin embargo, y por obra y gracia del sofocante calor, el paso por A Coruña de los personajes de la serie colombiana dejó una estampa digna de comienzos de los 90: abanicos por doquier como si de los chicos de Ibiza se tratase.
De subir la temperatura se encargaron desde el primer minuto de las dos horas de actuación los esperados héroes de la producción de Netflix. “¿Están preparados para una noche de puro flow?”, preguntaba una voz en off antes de empezar la cuenta atrás rumbo a un largo repaso por los temas de la serie.
Puede decirse que La Reina del Flow es marca Colombia, hasta el punto de haber introducido en el día a día de muchos coruñeses expresiones como ‘chimba’ o ‘parce’. Y vaya si lo saben los cantantes/actores, que tiran de recurso hasta provocar gritos de histeria. Unos New Kids on The Block contemporáneos, pero con su princesa incluida. Esa que, tras el inicio con ‘Colombian style’, le cantó a su ‘Depredador’.
Entre los casi 5.000 asistentes, exactamente 4.600 según fuentes oficiales, hubo varias banderas de Venezuela, país vecino de Colombia hacia el que hubo un sentido aplauso de fuerza y solidaridad.
El esquema del concierto se sucedió con la presentación de personajes, desde Charlie a Drama, cada uno con su momento de gloria y su canción. Posteriormente, empezó a haber más y más interacciones, como en la propia serie en la que se pasa del amor al odio en una canción. Y eso también hizo, seguramente, subir la temperatura.














