El diario de un coruñés a las puertas del Polo Norte: Cholo Ramón inicia su aventura de 15 días en Svalbard
El fotógrafo y naturalista herculino retratará diversas especies de aves desde este archipiélago noruego
Cholo Ramón lleva décadas fotografiando aves con su cámara y este verano, mientras en A Coruña los termómetros superan los 25 grados de forma habitual, este fotógrafo y naturalista coruñés se desplaza a Svalbard, en Noruega, un archipiélago en el Océano Glacial Ártico, a las puertas del Polo Norte.
Con el objetivo de retratar diversas especies de aves para concienciar a la ciudadanía sobre los peligros del cambio climático, el fotógrafo coruñés ha llegado este viernes a su destino tras una pequeña 'odisea' aérea.
"Hoy aquí empieza nuestra aventura, camino de Longyerbien -el mayor asentamiento humano de las islas Svalbard, con una población de unos 2.000 habitantes-, aunque el primer inconveniente ya fue ayer, porque los que vivimos en el noroeste peninsular tenemos que perder un día en llegar, en este caso, a Barcelona para coger el vuelo de Oslo y de allí a Longyerbien", relata Cholo Ramón a través de su 'videodiario' de viaje que publicará en El Ideal Gallego durante su estancia en el Ártico.

Desde el aeropuerto de Barcelona, el fotógrafo coruñés se dirigió hacia Oslo y, de allí, al archipiélago de Svalbard, del que ya dejó sus primeras imágenes desde el propio avión y donde permanecerá las próximas dos semanas.
Una de las primeras fotos que también ha mostrado Cholo Ramón en su 'videodiario' es la de uno de los elementos más peligrosos y atractivos con los que se va a encontrar en estos 15 días en Svalbard: los osos polares. Del mismo modo que en las carreteras de Galicia se pueden ver de manera habitual señales de tráfico que avisan del peligro de encontrarse con animales salvajes, en el caso del archipiélago noruego son los osos polares los que aparecen reflejados en la señalética. Los osos son también el símbolo de Svalbard y una de sus principales atracciones turísticas, aunque es necesario permanecer a una distancia prudencial de ellos.

"Dos días, cuatro aeropuertos y dos aviones después, lo conseguimos, ¡vamos!", se felicitaba Cholo Ramón al llegar a tierras de Svalbard para iniciar sus dos semanas de aventura sobre el hielo.


