El Hospital de A Coruña registra un pico de consultas por picaduras de velutina
El aumento de población de la avispa asiática también hace crecer el número de pacientes alérgicos

La temporada de alergias por picaduras de avispas o abejas ya ha comenzado y A Coruña está notando una especial incidencia este año. En el Chuac, el servicio de Alergología detecta un “pico de consultas” relacionadas sobre todo con las velutinas, cuya presencia se ha incrementando notoriamente en los últimos quince años. Aunque no todos los casos revisten gravedad, los especialistas insisten en la importancia de reconocer los síntomas y actuar a tiempo.
“Lo propio de las picaduras de himenópteros –como se denomina a estos insectos– es una reacción local. Puede ser más o menos extensa, pero en el punto de la picadura”, explica el alergólogo del Chuac Joaquín Martín Lázaro.
Con esta reacción, los pasos a seguir son sencillos: habría que ponerle frío, tomar un antihistamínico si pica, un antiinflamatorio si duele y echar una pomada de corticoides para bajar la inflamación, explica este experto.
¿Cuándo hay que alertarse? “Si una picadura, por ejemplo en una mano, te genera urticaria generalizada, dificultad para respirar, malestar general, mareo, un despeño diarreico o un síncope como de quedarte desmayado; todas esas reacciones nos hacen pensar en una anafilaxia – reacción alérgica grave y potencialmente mortal que se instaura rápidamente (en segundos o minutos) tras la exposición a un alérgeno–”, indica el doctor Martín.
Si esto ocurre, es necesario recibir “atención urgente” para administrar adrenalina, “el tratamiento de elección”. Pero posteriormente, este paciente debe ser derivado al servicio de Alergología para estudiar el motivo de la reacción. “Si tiene alergia al veneno, existen vacunas, que consisten en ir administrando cantidades pequeñas de veneno para hacer que esté protegido frente a una nueva picadura y que no le provoque una reacción tan fuerte o que, al menos, no sea mortal”, explica el experto.
Pero cada año se incrementan un poco más las alergias a las picaduras de himenópteros, cuya temporada puede extenderse hasta principios de otoño, una situación que explica, según Martín, el “aumento de la población de avispa asiática en los últimos 15 años”: “Hay más alérgicos, pero también se diagnostican más. La gente va más al médico y pregunta y esto es algo que antes no ocurría. Te picaba una avispa y te fastidiabas. Ya está. Pero ahora la gente se preocupa más y consultan al médico. Y ellos nos preguntan a nosotros”.
Esto provoca que el Chuac registre actualmente un “pico de consultas” de médicos de Familia que recurren a especialistas ante una reacción a una picadura, sobre todo de velutinas.
Desde este servicio también detectan un aumento de alérgicos a las mascotas, sobre todo a gatos y perros, pero también a otras especies como conejos o hamsters. “La gente cada vez tiene más animales en sus pisos en vez de al aire libre y el contacto estrecho también genera más alergias”, zanja.














