Fin al calvario de los vecinos de Os Mallos por el “noxento” estado de un solar vacío
La propiedad, requerida por el Gobierno local, cierra el acceso al terreno en la calle Santander, lleno de basura, colchones e insectos

Los vecinos de la calle Santander, en Os Mallos, llevan más de un año denunciando el “noxento” estado de un solar vacío del que nadie se hacía cargo, hasta ahora. Ubicado en el número 23 y sin edificar, el terreno está limitado por un muro. El problema comenzó cuando, en junio de 2025, su puerta de cierre fue forzada y, desde entonces, llegaron la basura, los colchones y los insectos, ya que el solar era utilizado por transeúntes para “drogarse, dormir, hacer sus necesidades y hasta mantener sexo”, exponen vecinos de la zona.
Pese a contar con un cartel de la Sareb que indica la venta de esta superficie, ya no pertenece al banco malo. Y, tras las quejas de los vecinos, el Ayuntamiento decidió tomar cartas en el asunto, requiriendo a la propiedad que acudiese a cerrar el muro y adecentar el interior, lleno de zarzas y maleza, mientras no edifiquen.
En menos de 24 horas, la empresa reaccionó y acudió a la calle Santander para colocar una plancha de metal en el cierre. Además, retiraron basura del interior, como los colchones, aunque la maleza sigue creciendo. El estado de este solar llegó a provocar la presencia de insectos escalando por las fachadas de los edificios colindantes.
La propia presidenta de la Plataforma Veciñal Os Mallos, Pili Neira, se acercó al lugar hace meses para comprobar de primera mano el estado del solar y hablar con los vecinos. Una vez allí confirmó la pésima situación en la que se encontraba esta superficie, que “dá noxo”.
Lo cierto es que, aunque en la calle Santander hay varias parcelas vacías, basta con dar un paseo por las calles de la parte baja de Os Mallos para comprobar que cada vez son menos, ya que se está construyendo vivienda en el barrio. El solar de la calle Santander, de momento, no tiene proyecto de edificabilidad, pero para los vecinos unas obras nunca serían tan bienvenidas.













