A Coruña dice adiós a la discoteca Playa Club
El Deportivo asume la gestión del espacio, que desde 2019 había llevado el grupo Pelícano en forma de concesión

La discoteca Playa Club, la más antigua de la ciudad entre las que siguen en funcionamiento, dirá adiós el próximo día 30 de junio. Pondrá así fin a un ciclo de casi 65 años, una cifra redonda que hubiera celebrado el próximo 8 de agosto, aniversario de su inauguración como sala de fiestas, según un dato recogido en el Calendario Histórico de A Coruña tras una información aportada por Nonito Pereira Revuelta. A finales de este mes se producirá un relevo en la gestión del bajo que vio bailar a tantas generaciones de coruñeses, y que desde el año 2019 estaba siendo gestionado por el grupo Pelícano en régimen de concesión por parte del Real Club Deportivo.
Desde el 1 de julio será el club blanquiazul el que asuma la gestión del Playa Club, con un uso posiblemente muy diferente al actual y centrado en la vinculación entre el Playa Club y la entidad blanquiazul. Según ha podido saber El Ideal Gallego, la alternativa que cobra más fuerza es un complejo hostelero en la línea de un ‘sports bar’, en el que se repase la historia del Dépor. Básicamente, un local temático sobre el Dépor que poco o nada tenga que ver con la tradicional actividad de discoteca.
De esta forma, A Coruña pierde en menos de un mes dos de las salas más referenciales en las últimas décadas. El pasado 28 de mayo este diario informaba de la venta de Pirámide a Gadis para su transformación en un supermercado. Ahora es el Playa Club el que se despide, aunque en la práctica tampoco funcionaba con regularidad. La discoteca que fue un bautizo para los adolescentes en sesión de tarde, y también la última copa en la etapa dorada del Orzán, estaba funcionando de manera ocasiones para eventos especiales, relacionados sobre todo con la música urbana y la electrónica. Hace exactamente un año hubo un intento por recuperar el espíritu de comienzos del siglo XXI, aunque finalmente el peso de la nostalgia no fue tan fuerte como se esperaba y pronto volvió a la senda electrónica.
Con su emblemática decoración en blanco y negro, el Playa Club, simplemente "el Playa" para la mayoría de los coruñeses, fue una referencia absoluta en el ocio local y gallego, tanto en su sesión de tarde como en la de noche. Si bien ha pasado por diversos períodos, la tradición lo sitúa como un local ligado a la música alternativa. Además, ha sido una sala de conciertos de referencia a nivel nacional. En su día contaba con dos plantas y contaba Nonito Pereira, que la gestionó durante años, que en las escaleras que las unían se enamoraron cientos, quizá miles, de coruñeses.
La que en su día fue la ciudad de las 16 discotecas se queda solamente con dos: Pelícano, nombrada la número 81 del mundo por la publicación especializada DJ Mag, y The Clab, que mantiene el recuerdo de la antigua Chaston en la calle Costa Rica. El último resquicio para el recuerdo de una época con cada vez menos supervivientes.















