Crece el ritmo de cambio de uso de bajos comerciales a viviendas en A Coruña
El Ayuntamiento concedió 166 licencias desde enero de 2025, 91 de ellas en lo que va de año

Cuando un negocio cierra, no solo pierde fuerza el tejido comercial de la zona en cuestión. Los comerciantes de A Coruña llevan años defendiendo que la existencia de locales vacíos “entristece” las calles y aumenta la sensación de inseguridad. Pero con el paso del tiempo, y también debido al precio disparado de la vivienda, el interés por reconvertir bajos en pisos ha ido en auge. Y prueba de ello son los datos de licencias concedidas por el Ayuntamiento para el cambio de uso: 166 desde enero de 2025.
Si bien esto siempre ha sido posible, no fue hasta 2023 cuando se convirtió en una tarea más ‘sencilla’. La Xunta actualizó ese año el decreto existente desde hacía más de una década con el objetivo de favorecer o facilitar la reconversión de bajos en viviendas, rebajando los estrictos requisitos que había hasta entonces. En la práctica, esto supuso, entre otras facilidades, que bajos con una altura de 2,5 metros pudiesen transformarse en apartamentos, cuando antes se requería un mínimo de 3,2 metros.
Unido a esto, el mercado de la vivienda atraviesa una crisis habitacional. En la ciudad, el alquiler temporal devora al tradicional y ya representa el 56% de los anuncios publicados en las plataformas inmobiliarias. Además, el precio de los pisos en arrendamiento de larga estancia supera en el 43% de los casos los mil euros al mes. En el caso de la compra, el metro cuadrado sube por primera vez de los 3.150 euros.
Por todo ello, el interés de los propietarios por convertir antiguas oficinas o negocios en viviendas sigue creciendo. Prueba de esto se ve reflejado en los datos de licencias de cambio de uso concedidas por el Gobierno local. Si el total son 166 desde enero de 2025, en lo que va de año se han otorgado 91. O lo que es lo mismo, en los seis meses de 2026 ya se han concedido un 27% más de las 75 licencias que se dieron el año anterior.
Además, la cifra es mayor que el periodo comprendido desde el año 2019 hasta 2023, cuando se aprobaron cerca de noventa licencias para el cambio de uso.
Ordenanza de pisos turísticos
Otro factor que podría estar detrás de esto es la ordenanza de viviendas de uso turístico (VUT). Tras su entrada en vigor, el año pasado, los pisos turísticos solo están permitidos en bajos, primeras plantas o edificios destinados de forma exclusiva a esta actividad. Además, no pueden estar situados en una planta superior a una vivienda de uso residencial. Todo ello de acuerdo con los usos turísticos admisibles en el PXOM. El vicepresidente de la Asociación de Viviendas Turísticas de Galicia (Aviturga), Rafael Serrano, reconoce que “hay interés” por parte de propietarios de viviendas turísticas “en adquirir bajos para reconvertirlos en usos turísticos”. Y es que, a día de hoy, “una vez tienes la vivienda, si se quiere reconvertir en VUT, es sencillo”, añade.
Si se echa un vistazo en la plataforma inmobiliaria Idealista, 22 de los apartamentos en régimen de arrendamiento están situados en plantas bajas. La gran mayoría son antiguos bajos comerciales y la distribución es variada, estando localizados en O Ventorrillo, Los Rosales, Os Mallos, A Falperra o Monte Alto. Una vez la Xunta renovó el decreto en 2023, el comercio de A Coruña reaccionó pidiendo protección ante la conversión de bajos en viviendas para que esta tendencia para que “no mate al pequeño comercio”.
No obstante, en su momento el presidente del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de A Coruña (Coatac), Carlos Mato, aseguró que “no se cierra el comercio con este cambio. La demanda está orientada, sobre todo, a zonas periféricas”, En áreas como la calle Barcelona, “donde hay mucha gente mayor y muchos pisos no tienen ascensor”, la medida fue considerada como positiva por Carlos Mato.
Desde el Ayuntamiento tratan de aplicar las competencias que están en su mano para paliar la crisis de vivienda actual. Fue el 30 de julio de 2025 cuando la ciudad fue declarada zona de mercado residencial tensionado. La medida llegó tras la solicitud del Ayuntamiento, a pesar de que la Xunta se mostraba reacia a su aplicación. A Coruña, por lo tanto, se convirtió en la primera urbe gallega en limitar los precios del alquiler, una norma que desde el 24 de abril también se aplica en Santiago.













