Culpables de asesinato los dos acusados de la muerte de Yoel Quispe en A Coruña
El jurado ve probado que Franco lo apuñaló de forma “repentina” y que la navaja entregada por Gestal fue “decisiva”

Maritza, la mujer que el 24 de diciembre de 2023 recibió la peor de las noticias, siempre defendió que la muerte de su hijo, Yoel Quispe, había sido un asesinato y no un homicidio. Y este viernes su lucha halló respuesta.
Poco después de las 11.00 horas se dio a conocer que el Tribunal del Jurado ya tenía veredicto para el juicio en el que José Luis Franco y Yared Gestal se enfrentaban a penas de hasta 25 años de prisión. Así fue como, a las 12.30 horas, Maritza llegó a la Audiencia Provincial para conocer el destino de los dos acusados, que terminaron por derrumbarse al escuchar el veredicto. Con contundencia, el jurado popular, tras cinco días de deliberaciones, consideró culpable de asesinato, por unanimidad, a José Luis Franco, autor confeso de los hechos. También se resolvió con resultado de culpabilidad el futuro de Yared Gestal, en este caso por mayoría de siete votos.
Según los hechos probados, Franco atacó a Quispe “de forma repentina e inmediata, sin que Yoel tuviese tiempo de percatarse de ello ni de defenderse”. Todo ello tras llegar a la calle Sinfónica de Galicia, donde se encontró –en compañía de Yared Gestal y el tercer acusado y absuelto antes de la deliberación, Aarón Lobillo–, con una pelea en la que Quispe estaba involucrado. Tras tratar de mediar, y sin que conste el motivo de su origen, se produjo una pelea entre Franco y Yoel, “pelea que se desarrollaba mediante puñetazos y patadas”.
En un momento dado, Franco “se dirigió hasta donde estaba Yared, al que le pidió que le diera la navaja que éste llevaba, lo que ya conocía previamente José Luis”, entregándole así el arma. Seguidamente, se dirigió “de forma repentina” a Yoel, profiriéndole “un navajazo en el tórax”. Con ocho votos a favor, el jurado popular da por probado que “esta agresión fue llevada a cabo de forma directa y material por parte de Franco, con la intención de acabar con la vida de Yoel”.
Gestal, por su parte, le entregó la navaja a Franco, “sabiendo que éste quería usarla para acabar con la vida de Yoel o, al menos, representándose la elevada probabilidad de su empleo y de aquel resultado”. Además, el jurado da por probado que “la entrega de la navaja por parte de Yared vino a ser un elemento decisivo para la muerte de Yoel”. Es decir, sin navaja, probablemente Quispe no habría fallecido, lo que lo convierte en cooperador necesario del asesinato.
El jurado descartó la existencia de atenuantes, al no ver acreditada la alteración de las capacidades de ambos procesados por consumo de alcohol o drogas, si bien no entró a valorar la posibilidad de que existiesen dilaciones indebidas, al tratarse de una cuestión técnica que excede sus funciones. Por otra parte, entendieron que la víctima tenía disminuidos sus reflejos por el alto consumo etílico.
Prisión provisional
La sentencia, una vez la dicte el magistrado –dando a conocer las penas–, no es firme, ya que cabe recurso. Tras la lectura del veredicto, las acusaciones particulares y la Fiscalía solicitaron la entrada en prisión provisional de Gestal –actualmente en libertad–, así como la prórroga de prisión provisional para Franco, que ya se encuentra en Teixeiro.
El magistrado tomará una decisión al respecto el próximo lunes. En el caso de Gestal, este se encuentra en libertad porque previamente Fiscalía había solicitado el sobreseimiento y archivo de su causa. Ahora, dadas las elevadas penas a las que se enfrenta, “hay un claro y elevado riesgo de fuga”, comentaron Adrián Borrajo y Eduardo Astray, representantes de la acusación particular que representó a la madre de Yoel en el juicio.
Estos celebraron que el jurado “haya llegado a la conclusión que la familia de Yoel siempre ha defendido, que esto era un asesinato y no un homicidio”. Sin la navaja, afirmaron, “no se habría producido la muerte”. Darío Fernández, abogado del padre de Quispe, aseguró que “se ha hecho justicia por la memoria de Yoel; el sistema ha funcionado y estos asesinos pasarán una larga temporada en prisión”. Las acusaciones piden 25 años de prisión para ambos, pena máxima. “La discusión será entre 20 y 25 años”, añadió el letrado. Las defensas, previsiblemente, recurrirán la sentencia.
Cada 25 de diciembre desde 2023, los allegados del joven se daban cita en Sinfónica de Galicia para pedir justicia. Con un altar todavía en el lugar y globos al cielo, recordaban a su Yoel. Maritza, este viernes, se derrumbó al abandonar la Audiencia Provincial. Su batalla incesante ha concluido. Hoy esos globos llegan más alto.













