A Coruña cierra su particular ‘infierno’ con lluvia y un gran descenso en las temperaturas
Los termómetros de la ciudad registraron casi diez grados de diferencia entre la máxima del pasado sábado y la de este domingo

A Coruña se despidió de su fin de semana más particular. Por lo menos, a nivel meteorológico. La anomalía comenzó el viernes, cuando los termómetros de la estación del Observatorio de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) subieron de los 30 grados (31), un dato curioso si se tiene en cuenta que solo se había alcanzado esta temperatura en 115 días en los 96 años que la agencia estatal tiene registros en la ciudad. No obstante, el verdadero ‘infierno’ llegaría al día siguiente, sábado, cuando el mercurio ascendió a los 35,9 grados pasadas las 13.00 horas. La jornada, que prácticamente obligó a que los coruñeses acudieran en masa a los arenales de la ciudad, fue la segunda más calurosa desde que hay registros, solo por detrás del 28 de agosto de 1961, cuando el mercurio subió a los 39,6 grados.
El broche final al fin de semana ‘infernal’ tenía previsto darlo el domingo, una jornada en la que, si bien se podía prever un ligero descenso en las temperaturas, los pronósticos no se alejaban tanto de los 30 grados. Sin embargo, no fue así. A Coruña cerró el fin de semana más caluroso del año con episodios lluviosos y, además, con una bajada drástica en los termómetros. De hecho, el mercurio herculino registró una diferencia de casi diez grados entre la máxima del pasado sábado (35,9) y la de este domingo (26).
Un contraste que todavía se volvió más notorio si se tienen en cuenta las horas en las que se registraron dichos valores máximos. En el caso del pasado sábado, la temperatura más alta se registró pasadas las 13.20 horas. A la misma hora, pero en la jornada de este domingo, los termómetros apenas superaban los 23 grados. Además, durante la madrugada del domingo se registró la temperatura mínima más alta en un mes de junio. 21,3 grados.
No obstante, los 26 grados de máxima que se contabilizaron pasadas las 17.00 horas en el Observatorio no fueron suficiente para que las temperaturas de este fin de semana fuesen agrupadas en una ‘ola de calor’. Según explica la Aemet, para que se dé una ola de calor en el junio coruñés es necesario que durante tres días consecutivos se superen los 26,6 grados.
A expensas del verano
Este 2026 parece haber roto por completo la anomalía que supone superar la barrera de los 30 grados en la ciudad. Tanto es así que, a lo largo de la serie histórica, solo hubo un año en el que, a estas alturas de curso, ya se habían contabilizado tres jornadas en las que las máximas superaron los 30. Ocurrió hace apenas quince años, en 2011. En aquel curso, el verano se adelantó todavía más que durante este 2026. De hecho, en su mes de abril ya se habían alcanzado los 30 en dos ocasiones. La tercera sucedió en junio y, dejó los meses de julio, agosto y septiembre sin temperaturas altas para volver a superar, ya en octubre, la barrera de los 30. En este 2026 ya se han registrado tres jornadas así. Todas ellas, antes de que comenzase, de forma oficial, el verano en A Coruña.
Hasta el momento, solo siete cursos de la serie histórica de la Aemet contabilizaron jornadas con temperaturas superiores a este valor. Todas ellas en el siglo XXI. Así, los dos años que más fueron 2003 y 2023, con un total de cinco. Si la tendencia no cambia, este 2026 podría hacerse con el oro de los más cálidos. Aunque no será así, por lo menos, a corto plazo. Para esta semana, la previsión que maneja la Aemet es bastante más alentadora para los que detestan las agobiantes temperaturas vividas durante el fin de semana.
Para hoy, los cielos alternarán sol y nubes y las máximas estarán sobre los 21 grados, mientras que las mínimas bajarán en torno a los 16. Para mañana y pasado, se espera que la tónica sea similar. Ya para el viernes, los termómetros podrían subir a los 24, y el sábado, a los 27.














