Loterías del Estado cierra cautelarmente la administración del lotero de San Agustín condenado
La sentencia dicta tres años y medio de prisión para Manuel Reija por "quedarse con un boleto premiado con 4,7 millones de euros"

Tras conocerse la condena por el caso de la Primitiva millonaria de A Coruña, la gran duda era quién se quedaría finalmente con el dinero del boleto premiado con 4,7 millones de euros. Pero quizás la segunda que se harían, sobre todo los clientes habituales, era: ¿qué pasa ahora con la administración cuyo dueño, Manuel Reija, ha sido condenado a tres años y medio por un delito de estafa agravada? Las rejas del local se bajaron este jueves al mediodía, pero no se volvieron a subir por la tarde, tras hacerse pública la sentencia. Este viernes permanecían igual. ¿Puede legalmente abrir? ¿De quién depende esa decisión?
La Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) se pronunció este viernes sobre esta cuestión y anunció que, si bien “respeta y asume plenamente el contenido de la sentencia”, ya está tomando las “medidas pertinentes”.
Estas implican, por un lado, la “suspensión provisional del contrato con el citado punto de venta” del lotero Manuel Reija, quien la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña considera que cometió un delito de estafa agravada para “quedarse” con el boleto del ganador, ya probado que se trata de José Luis Alonso.
La sentencia ya anunciaba este jueves la inhabilitación que impide a Reija el ejercicio de cualquier profesión relacionada con la actividad de Loterías y Apuestas del Estado durante el tiempo que dure la condena. Además, la Selae informó este viernes que ya se ha procedido al “cierre cautelar” de la administración implicada, que permanece con las rejas bajadas desde que se dio a conocer el veredicto de la Audiencia herculina. No obstante, tal y como recuerda la Selae, la sentencia todavía no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.
Los hechos
La Audiencia ve probado que Alonso acudió en julio de 2012 a la administración de San Agustín para comprobar sus boletos y que Reija, al ver el “alto importe” del premio, “actuó con ánimo de lucro, creando una falsa certeza en la víctima sobre la inexistencia del mismo, lo que le permitió quedarse con el boleto”.
Esa es precisamente la razón por la que descarta un delito de apropiación indebida, ya que se considera que “urdió una estrategia de engaño” al estar “completamente seguro del valor que tenía” dicho boleto.
También estaba acusado su hermano, Miguel Reija, delegado provincial de Loterías en A Coruña, que se sospechaba que se había ‘compinchado ’ con el lotero de San Agustín, pero la Audiencia considera que no hay suficientes pruebas para condenarlo, ni por encubrimiento ni por blanqueo de capitales.
La sala considera que Miguel Reija nunca supo de la naturaleza del hallazgo y siempre creyó que realmente lo había encontrado, por lo que fue absuelto.
El testamento, clave
El posible testamento del legítimo dueño, que falleció sin saber que había ganado los 4,7 millones, es la clave para determinar quién se quedará con el dinero. La viuda y la hija del dueño reclaman el premio, pero este deberá pasar a formar parte de la masa hereditaria de Alonso, por lo que no podrá ser entregado directamente a sus familiares.
Según la sentencia de la sección segunda de la Audiencia Provincial será el lotero condenado quien deberá abonar, conjunta y solidariamente con la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado el dinero del premio.














