El traslado de El Último de la Fila supuso un volumen de cancelación en los hoteles imposible de recuperar

El traslado del concierto de El Último de la Fila, previsto inicialmente para este sábado en el estadio de Riazor y que se celebrará en el Monte do Gozo de Santiago, se ha llevado por delante un gran volumen de reservas hoteleras en A Coruña. Antes de darse a conocer la ‘cancelación’ del recital en estadio coruñés, para el que se habían vendido 24.000 entradas, los hoteles rozaron el lleno, un dato que se ha quedado en la lejanía y que solo el buen tiempo y las reservas de última hora podrán mejorar.
El presidente de la Asociación Empresarial de Hospedaje de A Coruña (Hospeco), Agustín Collazos, asegura que el traslado del concierto “nos ha afectado muy negativamente”. El también director del NH Collection Finisterre explica que este fin de semana, todavía dentro de lo que se considera temporada media, “en la que normalmente no llenamos”, iba a cosechar datos muy similares a algunos fines de semana de la temporada alta. “Este concierto nos llevaba a cifras de lo que se considera un ‘llenado’ en los hoteles”, añade.
Tras la cancelación, y siendo “muy optimistas”, “nos hemos quedado en un dato que roza el 70% de ocupación, que también se ha visto mejorado por el buen tiempo que dan para este fin de semana”. El sector hotelero tenía la esperanza de que, dado que el recital se trasladó a Santiago, con la “proximidad” que conlleva, “no se cancelasen muchas reservas, pero se fueron perdiendo y al final no se pudo recuperar ese volumen de reservas de ninguna manera, por lo que va a ser un fin de semana raro para nosotros”, concluye.
La decisión
En mayo del pasado año, el Ayuntamiento anunció que el estadio de Riazor albergaría el único concierto en Galicia de la gira de regreso de El Último de la Fila tras 28 años de ausencia. Enseguida se avisó desde el Deportivo de que las fechas del playoff de ascenso coincidían con las del recital.
Las entradas se pusieron a la venta y se alcanzó la cifra de 24.000 despachadas. A finales del mes de abril, el asunto dio un giro radical, ya que el conjunto coruñés era un firme candidato al ascenso, pero también al playoff dadas las escasas diferencias entre los equipos de arriba. En concreto, los partidos de la promoción de ascenso son entre el 7 y el 22 de junio, y el concierto caía en medio de ese período (el día 13). El Gobierno local decidió en abril que lo mejor era descartar Riazor de forma definitiva y buscar una ubicación alternativa en la ciudad, sin llegar a un acuerdo.














