El acusado de entregar la navaja que mató a Yoel Quispe carga contra el autor confeso del crimen
Tensión y contradicciones durante las declaraciones de los jóvenes que se sientan en el banquillo

La sesión más esperada del juicio por la muerte de Yoel Quispe en la Nochebuena de 2023 en A Coruña llegó este jueves con la declaración de los tres jóvenes que se sientan en el banquillo. Y la tensión entre los mismos no tardó en saltar.
El autor confeso de apuñalar en el corazón a la víctima fue el primero en testificar, y lo hizo contestando a las preguntas de su defensa y de la Fiscalía. José Luis Franco relató que en la madrugada del 24 de diciembre, en compañía de los otros dos acusados, Yared Gestal y Aarón Lobillo, se dirigían a su casa tras una noche de fiesta y consumo de drogas y alcohol cuando, a su paso por Juan Flórez, se encontraron una pelea en la que varios jóvenes se estaban pegando con Yoel Quispe. “Me metí para defenderle”, dijo, aunque la situación cambió rápidamente: “Me pegó (Quispe) a mí y ya me reboté y le fui a pedir la navaja a Yared”. Gestal, sostuvo, “salía habitualmente con navajas”, por lo que era conocedor de que este portaba un arma blanca.
A las preguntas de la representante del Ministerio Público, Olga Serrano, reconoció que “estaba colocado”, por lo que no recuerda con precisión si pronunció la frase “dame la navaja, me da igual que me lleven preso”. No obstante, admitió que “seguramente” pudo haberlo dicho. Gestal “me dio la navaja cerrada y fui junto a Yoel para asustarlo, pero me vino a pegar, me puse nervioso y fue cuando le clavé, la verdad”, señalando como lugares de las heridas el costado y el corazón. Después, sostuvo, “me fui, pero Yoel seguía de pie”.
Sobre el destino de la navaja, que nunca fue hallada, comentó que él abrió un contenedor próximo, pero afirmó no recordar a quién se la dio para tirarla ni si se llegó a desechar. Tampoco recuerda si Gestal, el único que tomó otro camino antes de encontrarse los tres de nuevo en un bar de la ronda de Outeiro, se desvió para deshacerse del arma. Franco también reconoció haber tratado de inculpar a otro joven de la muerte de Yoel “para desviar la atención”.
Yared Gestal fue el segundo en declarar. Lo hizo también a las preguntas de su letrado y de la fiscal. “Vimos una pelea y nos acercamos a ver qué pasaba. Yoel sangraba por la boca, José Luis se mete y recibe un puñetazo de Yoel y pide que ‘su amigo le dé la navaja’”, para, a continuación, decir que “ninguno llevábamos una navaja”. Aquí se inició la primera contradicción, y es que segundos después señaló que el arma la portaba el propio Franco. Este, al escuchar esa afirmación, le espetó: “¿Pero cómo eres tan falso, tío?”.
Sobre la sangre de la víctima hallada en su pantalón, comentó que pudo llegar ahí porque Quispe “sangraba por la boca cuando nos acercamos y pudo ser una salpicadura”, alejando el relato de la Fiscalía de que la sangre se encontró porque Franco le dio la navaja tras el apuñalamiento.
También declaró que tenía “miedo” de Franco y, por ello, se fue tras los hechos, además de que “Yoel se desploma delante de Franco”. La fiscal logró poner de manifiesto otra contradicción, y es que Gestal declaró a la policía que sí le había facilitado la navaja, pero, de nuevo, “por miedo”.














